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Bloques portuarios en la ruina

El consistorio ha comprado y abandonado los pisos que han sido ocupados por familias sin recursos

Los bloques portuarios son solo un símbolo más de la degradación de la zona del Cabanyal-Canyamelar que el Ayuntamiento de Valencia quiere derribar. Estos edificios fueron construidos en los años 50 como viviendas de protección social para los trabajadores del puerto. Una zona popular y marinera que está a 30 metros del mar, pero que parece obligada a vivir de espaldas por el miedo a su destrucción.

La mayoría de viviendas del bloque han sido compradas por el ayuntamiento con la intención de derribar el edificio por completo para que la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez llegue hasta el mar. El consistorio, como ha hecho el resto del barrio, las ha abandonado a sus suerte lo que ha provocado que gente sin recursos las ocupe.

No quedan casi propietarios de los antiguos trabajadores del puerto y los vecinos reclaman un plan de vivienda social para no vivir en la ilegalidad. Decenas de viviendas a 30 metros del mar propiedad del ayuntamiento, desaprovechadas y en un estado de total degradación.

La imagen exterior del edificio, y sobre todo la interior, contrasta con la vida que sus vecinos de dan a estas calles. La zona recreativa abierta a la ciudadanía está siempre llena de jóvenes jugando al fútbol y no es extraño ver a los residentes montando fiesta en la calle. Con la correspondiente molestia para los vecinos que no comparten estas aficiones.

A pocos metros de este edificio en situación ruinosa se encuentran unas pistas de pádel valladas y un campo de césped artificial, también con una verja, que utilizan los equipos del Marítimo-Cabanyal. También a unos veinte metros está el concurrido paseo marítimo del que los políticos valencianos están tan orgullosos.

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