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Entrevista

Miguel del Rey Aynat: "A la plaza de la Reina le faltan sombras y árboles y le sobran coches"

El arquitecto propone una remodelación del aparcamiento que incorpore los restos arqueológicos y permita que entre luz

Miguel del Rey Aynat: "A la plaza de la Reina le faltan sombras y árboles y le sobran coches"

Miguel del Rey Aynat: "A la plaza de la Reina le faltan sombras y árboles y le sobran coches"

El arquitecto Miguel del Rey espera que ahora sí sea la hora de la plaza de la Reina, un espacio emblemático, con la Catedral y el Micalet como telón de fondo, pero dominado por el tráfico. Cree que la extinción de la concesión del aparcamiento es una ocasión que no debe dejarse pasar para impulsar la peatonalización.

¿Esperaba reencontrarse con su proyecto de remodelación de la plaza de la Reina 16 años después de ganar el concurso?

Ha sido una sorpresa, aunque sabíamos que a nivel técnico siempre ha sido un proyecto apoyado por el ayuntamiento. Nos gustaría que el devenir nos incorpore y desarrollar nuestra idea, que en su día fue reconocida por un jurado formado por los mejores arquitectos, entre ellos Rafael Moneo, Patxi Mangado, Juan Navarro Baldeweg y Román Jiménez. El diseño debe ajustarse y revisar cuestiones técnicas, así como incorporar la participación ciudadana. Diseñamos una plaza desde una perspectiva de abstracción, sin condicionar la forma en exceso, en espera de vestirla tras un proceso de participación ciudadana, que en su momento no fue posible hacer, pero que ahora es imprescindible y forma parte del urbanismo democrático. El espacio se debe adaptar a lo que vecinos, comerciantes e instituciones quieran.

¿Qué le sobra y qué le falta a la plaza?

A la plaza está claro que le sobran coches y ruido y le faltan zonas verdes,como una gran arboleda que no existe en el centro histórico, que podría ponerse en la zona donde están ahora los accesos. Faltan más sombras, que podrían generarse con pérgolas u otro sistema de cubrición y, en definitiva, falta espacio público, un mobiliario digno y bancos para que la gente pueda sentarse y disfrutar de este espacio. También debe resolverse la convivencia de las terrazas con los peatones. Es una plaza muy grande (10.000 m2), solo superada por la del ayuntamiento, pero es un caos.

¿Cómo se plantearon la reforma de este espacio?

Buscamos el equilibrio entre la permanencia y la transformación, en cómo adecuar los nuevos tiempos a las necesidades de un espacio amplio y muy complejo fruto de transformaciones y de 2.100 años de historia. Nos gusta la idea de una plaza con dos espacios, un más urbano y otro, en el entorno de la Catedral más cultural, interconectados, como en su día planteo Goerlich, y con los restos de la muralla romana republicana como divisoria.

Cuando elaboraron el proyecto no se planteó si el aparcamiento era o no necesario ¿Ahora que la concesión ha caducado cree que se debería abrir ese debate?

Sería conveniente abrir una reflexión porque no es un aparcamiento de una plaza cualquiera. Es un sitio emblemático y el «parking» podría ser un espacio menos sórdido, por ejemplo, llevando luz directa al menos a la primera planta. El aparcamiento debería incorporar los restos arqueológicos como referente histórico para que la plaza tuviera continuidad en el subsuelo. Creo que un aparcamiento aquí es necesario pero enfocándolo sobre todo a residentes y el comercios.

¿Es tan compleja como parece la remodelación del aparcamiento subterráneo?

Hay que eliminar esas espirales de los accesos al aparcamiento, que ocupan en la actualidad el 35% de la plaza. En un proyecto de peatonalización todo este espacio central se liberaría. La rampa de entrada del aparcamiento se reubica en la esquina con la calle de la Paz. La salida no puede ser otra que la calle del Mar. Técnicamente no es una solución complicada. Otra cosa es la reforma del aparcamiento y cuestiones como la altura porque con la normativa actual habría que hacerlo nuevo. Si estructuralmente el aparcamiento está bien yo plantearía una intervención mínima, que no obligue a tocar cimentación y que permita mantener el uso de la plaza.

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