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Exposición

Dos caminos con un espíritu común

El Instituto Confucio abre en el Museu d´Història una exposición que propone un diálogo entre el arte de la Ruta de la Seda y el del Camino de Santiago

Dos caminos con un espíritu común

Dos caminos con un espíritu común

Ningún viaje se agota en el final del trayecto. Queda el poso. Así sucedió en el Camino de Santiago medieval, con su arte románico como primer lenguaje europeo, y lo mismo ocurrió en la Ruta de la Seda asiática y la ciudad china de Dunhuang, situada en el extremo occidental del país y que sirvió como parada imprescindible de aquella vía por donde el budismo se expandía junto a las mercancías y las ideas. Dos religiones, con Jesús y Buda como inspiradores. Dos extremos del planeta alejados entre sí. Pero con muchas más similitudes de las esperadas. Así lo refleja la exposición Cartografia dels camins. Dunhuang i el romànic en la Península Ibèrica, inaugurada ayer en el Museu d´Història de València.

La muestra traza los paralelismos entre el románico español y el antiguo arte budista de los santuarios de Dunhuang. Hay un chino en la sala que, smartphone en ristre, fotografía algunas de las imágenes que componen la exposición: retrata una reproducción de David cortándole el cuello a Goliat, con una narrativa muy similar a la del cuadro de al lado, con Sidharta huyendo del palacio, una pintura mural hallada en las grutas monacales de Mogao, cerca de los santuarios budistas de Dunhuang. Luego, el visitante asiático inmortaliza con su cámara un pantocrátor al lado de una iconografía de Buda de corte similar.

Así es el diálogo que propone la exposición. Su comisaria, la historiadora Isabel Cervera, destaca las «analogías visuales» que presenta el arte de ambos caminos de peregrinación, el ibérico y el asiático, de hace casi un milenio. «Las cartografías de imágenes creadas en estos dos focos geográficos trascienden sus fronteras al ser considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y formar parte de una herencia global que nos invita a su conocimiento, conservación y difusión», sostiene.

El aspecto exterior de las grutas de Mogao y de la iglesia de San Clemente de Taüll desprenden un aroma similar. La puerta de Platerías de la catedral de Santiago y su portada hermana de la gruta 427 de Mogao llaman la atención por su parecido. La tentación de Cristo, de una ermita de Soria, y el sometimiento de Mara, pintada en una pared de la gruta 245 de Mogao, comparten enfoque. Todo se parece más de lo previsto.

Vicente Andreu, director del Instituto Confucio de la Universitat de València (entidad organizadora de la muestra), destaca el viaje compartido que permiten realizar ambas rutas. Es un diálogo, una conversación iconográfica entre dos mundos. Y el resultado, señala Andreu, es que «abre los ojos a los visitantes y les muestra que hay más cercanía cultural e histórica de la que cabría imaginar entre ambos mundos».

En la inauguración de la exposición de la que Levante-EMV es entidad colaboradora y que puede visitarse hasta el 23 de abril, quedaron patentes otras semejanzas visuales entre la ruta jacobea y la Ruta de la Seda. Por ejemplo, en algunas narraciones sobre hechos extraordinarios de naturaleza divina, metáforas sobre la vida de dioses, santos y bodhisattvas; o en la representación de paisajes y escenas cotidianas.

Un territorio de utopías

La exposición da también cabida al arte moderno, con dos enormes mapas trazados por el artista chino Qiu-Zhijie. Uno es el Mapa de la utopía, con tinta sobre papel, que propone al espectador una interesante cartografía de un territorio imaginario en el que figuran todas las grandes utopías de la Humanidad como si fueran ciudades o accidentes geográficos de esa tierra: la República de Platón, La Ciudad del Sol de Campanella, la Utopía de Tomas Moro, el Viaje a Icaria de Cabet, así como proyectos ideológicos descritos como utópicos: el socialismo, el anarquismo, el libre mercado, el colectivismo, el sindicalismo, el contrato social, el nuevo orden mundial, el amor libre o el feminismo real. En Asia o en la península ibérica, los sueños, sueños son.

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