15 de junio de 2018
15.06.2018

Plantas autóctonas para frenar la amenaza de las cañas en la Albufera

La Comunidad de Pescadores de El Palmar reintroduce cinco tipos de flora en el entorno de una laguna, creada para un proyecto de crianza de lubinas, con el fin de detener a una especie invasora

14.06.2018 | 22:23
La laguna artificial creada por la Comunidad de Pescadores de El Palmar en la Sequiota.

La Comunidad de Pescadores de El Palmar replantará un terreno de su propiedad en la Albufera –conocido como la Sequiota– con vegetación autóctona, justo donde se está realizando un proyecto de investigación para la crianza de la lubina de forma ecológica en el Parque Natural. El motivo es la creciente amenaza de una especie invasora como la caña común ( Arundo donax) que tras la creación de la laguna artificial, donde se realizan las tareas de investigación, tiende a su proliferación. Para evitarlo, el Centro de Conservación de Especies Dulceacuícolas de la Comunitat Valenciana (Ccedcv), que se ubica en El Palmar, ha donado cerca de 500 plantas de cinco tipos de flora helófitas diferentes.

El lirio amarillo ( Iris pseudacorus), la platanaria ( Sparganium erectum), el junco de agua ( Scirpus tabernaemontani), la mansiega ( Cladium mariscus) y la Scutellaria galericulata son las especies que se han facilitado desde el Ccedcv. Estas plantas «han sido elegidas bajo el asesoramiento técnico y previa petición a la Dirección del Medio Natural de la Conselleria», aseguran desde la Comunidad de Pescadores.

Con la creación de la laguna para alojar el proyecto de recuperación de la lubina, conocido como Ecolubal, los pescadores de El Palmar tuvieron que remover la tierra y eliminar la vegetación existente, en su mayoría caña común, por lo que el terreno quedó virgen para la proliferación de esta especie invasora. «Está tan extendida que es difícil controlarla, se está tratando de llevarlo a cabo en zonas de importancia ecológica», cuentan fuentes técnicas de Vaersa en el Ccedcv. La replantación con plantas helófitas «será beneficioso para el entorno porque además de frenar el crecimiento de las cañas, ayudará a mejorar la calidad del agua, ya que la filtran al absorber sus nutrientes, y servirá de refugio para la fauna», detallan los expertos.

La reintroducción de las plantas autóctonas también mejorará el paisaje porque son de bajo porte, es decir, alcanzarían como mucho el metro y medio, a diferencia de los hasta 5 metros que puede crecer la caña común. En el método de plantación se debe eliminar toda la caña porque sino «ocupa fácilmente el espacio de las autóctonas por lo que tendrán que hacer un seguimiento de control», apuntan desde el Ccedcv.

Por otra parte, la Comunidad de Pescadores de El Palmar también solicitará esta ayuda al Ayuntamiento de València si fuera necesaria más flora. Desde la delegación de Conservació d'Àrees Naturals i Devesa-Albufera, comandada por Sergi Campillo, han mostrado su predisposición a ceder los lirios amarillos que disponen en el Jardín Botánico.


Financiación europea

Cabe recordar que la Comunidad de Pescadores del Palmar lleva a cabo un proyecto de crianza de lubina ecológica, en colaboración con la Universitat Politècnica de València, que está financiado por el Programa Pleamar de la Fundación Biodiversidad (Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente) y por el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca de la Unión Europea.

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