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La biblioteca Carles Ros deja la Casa Vestuario al Tribunal de las Aguas

Sus fondos bibliográficos están siendo trasladados al edificio que ocupaba el Centro Excursionista, que ya no albergará la biblioteca central

Traslado de libros y muebles de la biblioteca Carles Ros, situada en la Casa Vestuario de la Plaza de la Virgen, que ahora será para el Tribunal de las Aguas.

Traslado de libros y muebles de la biblioteca Carles Ros, situada en la Casa Vestuario de la Plaza de la Virgen, que ahora será para el Tribunal de las Aguas.

El Ayuntamiento de València ha puesto en marcha el traslado de la biblioteca Carles Ros, situada en la Casa Vestuario de la Plaza de la Virgen, al edificio del Centro Excursionista de la plaza Tavernes de la Valldigna, recientemente comprado por el consistorio. Con esta operación, se produce un doble movimiento. Por un lado se libera la Casa Vestuario para que instale allí su sede el Tribunal de las Aguas y por otro se empieza a ocupar el edificio del Centro Excursionista, al que ya no está previsto que vaya la Biblioteca Central, que fue el motivo de su adquisición.

Ayer, y al parecer desde hace unos días, la coqueta biblioteca Carles Ros vivía un intenso trasiego de libros, cajas y muebles para su traslado definitivo. Se trata de una coqueta biblioteca, poco conocida y con una discreta actividad, pues apenas tiene 175 metros cuadrados de superficie, con un fondo bibliográfico de 11.847 piezas y 49 puntos de lectura.

La idea de la Concejalía de Acción Cultural es llevar este servicio al edificio del Centro Excursionista en la plaza Tavernes de la Valldigna, edificio comprado recientemente por el Ayuntamiento de València después de que un banco se lo embargara y finalmente quitara, a la citada entidad ecologista.

El ayuntamiento lo adquirió con la idea de trasladar allí la Biblioteca Central, que en la actualidad se encuentra en las instalaciones de la Plaza de Maguncia, sin embargo, esa idea finalmente ha sido descartada, lo mismo que el proyecto de rehabilitación y ampliación del edificio, y por lo pronto sólo albergará la pequeña biblioteca Carles Ros.

Según explicó la concejala de Acción Cultural, Maite Ibáñez, que el pasado miércoles visitó el edificio junto a la concejala de Servicios Centrales Técnicos, Luisa Notario, la biblioteca solo ocupará el sótano y la primera planta del edificio de la plaza Tavernes de la Valldigna, donde se harán obras para colocar rampas de acceso, instalar wifi y acabar con las humedades de algunos muros. «Serán obras de poca importancia que no afectan a la estructura», dijo Ibáñez, quien aseguró, así mismo, que las otras dos plantas del edificio se destinarán también a servicios culturales aún por determinar. «Todavía no sabemos lo que pondremos allí, pero seguro que tendrá que ver con recursos culturales», reiteró.

La idea es que la biblioteca abra sus puertas antes de que finalice el año, conservando su nombre y con la idea de crecer para consolidarse como biblioteca de barrio dentro de la red general de bibliotecas municipales. «La gente del barrio ya se está interesando por ello, concretamente por servicios para los niños», dijo la concejala.

El traslado de la Carles Ros supondrá, así mismo, su salida de la Casa Vestuario, que ahora pasará a ser, con toda probabilidad, la sede del Tribunal de las Aguas, que pese a ser una entidad milenaria, no tiene unas instalaciones adecuadas para desarrollar su actividad. Los miembros del histórico tribunal se visten cada jueves en esta casa, pero en un pequeño cuarto que no da para más.

Mate Ibáñez aseguró que la idea inicial, ya anunciada en el anterior mandato, es que ocupe todo el edificio, que a su juicio, es el más adecuado dada su ubicación junto a la puerta de la catedral donde se reúnen los síndicos cada jueves.

Cuando el edificio quede completamente libre, el Ayuntamiento de València tendrá que hacer un traslado entre concejalías para sacar adelante el proyecto. El edificio, de titularidad municipal, pasará de la Concejalía de Acción Cultural a la de Patrimonio para que luego sea ésta la que decida sus usos.

Para la Biblioteca Central de la plaza de Maguncia, los planes del ayuntamiento son que continúe allí, mejorando sus instalaciones actuales.

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