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Aflora el paso de ronda de la muralla islámica

Los arqueólogos destacan el buen estado de conservación de las distintas partes de la muralla documentadas hasta ahora

El camino de ronda de la muralla recuperado. | SIAM

El camino de ronda de la muralla recuperado. | SIAM

Los arqueólogos avanzan en el conocimiento de la muralla islámica de València considerada «una de las más perfectas y hermosas de Al-Andalus», gracias a las excavaciones que lleva a cabo desde marzo la Concejalía de Cultura en la plaza del Ángel, donde se rescatará y hará visitable un tramo de 45 metros lineales del lienzo del recinto fortificado. Una intervención que ha dejado a la vista ya todos los elementos de la muralla, construida en el siglo XI, desde el camino de ronda, que se ha conservado casi intacto en este punto y que acaba de salir a la luz, hasta el foso y la barbacana, un muro de unos tres metros de altura que se construyó delante de la propia muralla para mejorar la defensa de Balansiya a finales del siglo XII, durante el periodo almohade, ante los numerosos ataques de los reyes cristianos. También se construyeron entonces las torres albarranas. En la intervención arqueológica en la plaza del Ángel, coordinada por el Servicio Municipal de Arqueología (SIAM) también se ha documentado la liza, el espacio destinado al combate existente entre la muralla (de nueve metros de altura) y la barbacana.

Los arqueólogos municipales aseguran que «en diversas ocasiones se han hecho excavaciones en tramos de la muralla musulmana, pero pocas veces se ha tenido la oportunidad de documentar a un tiempo el interior y el exterior de la misma», como sucede en la intervención de la Torre del Ángel, que está llevando a cabo la concejalía que dirige Gloria Tello. Generalmente el muro ha servido de medianera de las parcelas durante siglos, y eso ha limitado el alcance de los trabajos.

Las particulares condiciones en que se desarrolla la excavación del solar de la Torre del Ángel están permitiendo estudiar, por ejemplo, la sección de la muralla, o calcular el desnivel entre el espacio intramuros y el terreno colindante al exterior, detalles que aportan informan sobre las técnicas constructivas y permiten hacerse una imagen más nítida del paisaje en el entorno periurbano de la Valencia islámica.

El paso de ronda de la muralla islámica que se ha recuperado en las últimas semanas es descrito por los tratadistas árabes y cristianos como la disposición idónea para facilitar el acceso de los defensores a la cerca y a las torres, pero raramente se había podido documentar, pues generalmente aparecen viviendas o construcciones adosadas al muro, resultado de la tendencia de los vecinos a apropiarse de porciones de terreno público en beneficio propio. Esta práctica puede parecer extraña hoy en día, pero era habitual a lo largo de la historia cuando se relaja la disciplina urbanística, explican los responsables del SIAM.

La excavación ha permitido así constatar que la muralla islámica se construyó con una calle contigua que la recorría intramuros, y que la misma permaneció expedita hasta principios del siglo XIII, cuando Balansiya multiplicó su población al acoger a la población llegada del norte huyendo del avance feudal.

El geógrafo al-Udri aseguraba en sus crónicas que la ciudad de Balansiya «tiene murallas y se esmeró en construirlas Abd al-Aziz, el nieto de Almanzor y no se conoce en al-Andalus ciudad de muros más hermosos». En el centro de interpretación de la plaza del Ángel se recreará el monumento defensivo y se explicarán detalladamente sus partes (camino de ronda, adarve -corredor en la parte alta de la muralla-, que estaba protegido por los merlones o almenas, foso, liza, barbacana y valladar) y donde estaban sus seis portales (la puerta de la Xerea, la del Puente, la de la Hoja, la de Boatella, la puerta de la Culebra y la de Ibn Sajar). Se podrá saber como fue la ciudad islámica.

A diferencia de la muralla cristiana (derribada hasta los cimientos en 1865 y de la que solo se salvaron las torres de Serrano y las de Quart), la muralla islámica ha sobrevivido durante siglos embebida y oculta por la trama urbana de Ciutat Vella, aflorando en reformas de edificios y obras públicas. Dos décadas después de la aprobación del Plan de la Muralla islámica de València, el pasado mes de marzo se puso en marcha la primera de las actuaciones para recuperar esta joya del patrimonio histórico, del que se podrá disfrutar, previsiblemente, dentro de un año.

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