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La Iglesia Ortodoxa adquiere la vieja ermita de San Miguel de Soternes

La policía Autonómica «paraliza» las obras tras la denuncia del Circulo por la Defensa del Patrimonio

Vista de la ermita de San Miguel de Soternes, actualmente en obras. | F. BUSTAMANTE

Vista de la ermita de San Miguel de Soternes, actualmente en obras. | F. BUSTAMANTE

La ermita de San Miguel de Soternes, situada detrás del Hospital General y sin culto desde hace 40 años, ha sido adquirida por la Iglesia Ortodoxa para recuperar de nuevo su uso eclesiástico bajo esa confesión. En la actualidad llevan a cabo obras en su interior y también han cerrado con rejas el zaguán exterior, al parecer con la idea de iniciar la actividad este mismo mes de agosto. Ayer, sin embargo, se personó en la ermita la Policía Autonómica, a petición del Círculo por la Defensa del Patrimonio, para comprobar que las licencias estaban en regla y, según dijeron los afectados, «todo está bien», pero la entidad denunciante aseguró que las obras se habían paralizado.

La ermita de San Miguel de Soternes es una de las joyas arquitectónicas e históricas abandonadas en la ciudad. Ordenada construir en terrenos de su propiedad por el escritor Joanot Martorell, autor del famoso libro «Tirant lo Blanc», es de origen gótico y a lo largo de los siglos ha ido perdiendo la mayoría de sus atributos, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX tras ser desacralizada.

En las últimas décadas únicamente aparecía en los diarios por el conflicto entre el Arzobispado y la familia del ermitaño que cuidaba el edificio y que tiene casa allí mismo. Y también por los símbolos franquistas que adornaron su fachada hasta la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica.

Ahora, en esa compleja situación y con la techumbre muy dañada, la ermita ha sido adquirida por la Iglesia Cristiana Valenciana para devolverla al culto. Los principales trabajos se desarrollan en el interior, muy deteriorado, donde se colgarán numerosos iconos de la Iglesia Ortodoxa que ya han sido trasladados hasta el edificio.

En el exterior, el objetivo es consolidar el tejado y ya se ha cerrado el zaguán exterior, una de las actuaciones que más ha llamado la atención al Círculo por la Defensa del Patrimonio. De hecho, su presidente, César Guardeño, explicó que la licencia que tenían era únicamente para el tejado, por lo que la Policía Autonómica habría paralizado las obras.

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