Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las infraestructuras deportivas de la Marina están ocupadas y en uso

La hipotética elección de València como sede para 2024 obligaría a construir nuevas instalaciones Las bases deportivas, la estación marítima y el Veles e Vents son ahora empresas y restaurantes

Las bases deportivas que albergaron a los regatistas están ocupadas ahora, en concesión, por empresas tecnológicas y de innovación | MAO

Las bases deportivas que albergaron a los regatistas están ocupadas ahora, en concesión, por empresas tecnológicas y de innovación | MAO

La celebración de una nueva edición de la Copa del América en València, como ha propuesto sin éxito el Real Club Naútico de València, además del canon de evento (70-80 millones de euros) exigiría una inversión para adaptar las infraestructuras deportivas de la Marina de València, muchas de ellas reutilizadas para nuevos usos y ocupadas por concesiones con varios años de vigencia por delante. Albergar de nuevo la competición de vela, que dejó a la ciudad una deuda de 400 millones de euros que este año condonó el Gobierno, podría aprovechar las instalaciones ya existentes , pero solo en parte.

Las bases de los equipos están en su mayoría ocupadas por empresas de innovación y tecnológicas (como Lanzadera yEdem, Insomnia y Biohub) y firmas dedicadas a la náutica (Advances Sails y Navaltec). Algunas de las bases, de arquitectura efímera, como la del equipo chino fueron derribadas tras la competición. De las diez bases que quedan en la marina solo se mantiene como tal la del Victori Challenge. La base del Alinghi se reconvirtió en espacio para la celebración de exposiciones y eventos, además de albergar las oficinas del Centro Mundial de Alimentación Sostenible.

La antigua estación marítima, donde en su día se ubicó el centro internacional de prensa, está inutilizada y con las obras de remodelación que inició la empresa belga de gestión de espacio de coworking Fosbury and Sons a medio hacer tras la anulación judicial de la adjudicación.

El edificio Veles e Vents, diseñado por Chipperfield y desde cuyas terrazas seguían las regatas los invitados VIP, está destinado a restauración, eventos y escuela de formación. Una concesión en manos de La Sucural (familia Andrés).

Por otro lado, de haberse celebrado en València la 37 edición de la competición de vela si la candidatura del Real Club Náutico de València hubiera prosperado, el plan estratégico de la Marina Real Juan Carlos I (ahora Marina de València) que prevé su reconversión en un barrio destinado a la innovación, las empresas creativas, el ocio ciudadano, la cultura y la naútica, quedaría en el aire y con el proyectos como la peatonalización y mejora del espacio público de los tinglados, la rehabilitación de los Docks o el futuro hotel junto al edificio del Reloj.

Compartir el artículo

stats