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La «autovía» de Ausiàs March será un bulevar verde con la mitad de carriles y sin pasarelas

La renaturalización de la antigua pista de Silla y el acceso principal del tráfico se conectará con el Parc Central y el bulevar García Lorca para generar un «triángulo verde» al sur de la ciudad

Las pasarelas de Ausiàs March serán retiradas m.a.montesinos

La avenida Ausiàs March, antigua pista de Silla y principal acceso a la ciudad por el sur, se convertirá en un bulevar peatonal con seis carriles para el tráfico, frente a los doce que tiene actualmente, carril-bici y amplias zonas arboladas a los lados. El concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, en representación de la vicealcaldesa y concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, presentó ayer el nuevo proyecto de renaturalización y transformación de Ausiàs March que incluirá el desmantelamiento de las dos pasarelas peatonales actuales y la eliminación de las vías de servicio laterales.

La pista de Silla tiene una intensidad de tráfico menor que vías como la Ronda Norte o Pío XII, explicó Sanjuan, quien subrayó que «tenemos que ir sacando el tráfico rodado de la ciudad». Con la reducción a la mitad de los carriles la avenida Ausiàs March queda «sobredimensionada» y las pasarelas pierden utilidad. En vez de pasarelas habrá pasos de cebra, acabando así con «la barrera» que suponen, en línea con la intervención que se hizo en la avenida del Cid.

El ayuntamiento prevé un gasto de 600.000 euros este año para la redacción del proyecto, cuya ejecución se licitará en 2022. Será una de las prioridades presupuestarias, destacó el concejal socialista. La pista de Silla, con 1,2 kilómetros se incorporará así a la red de ejes verdes programados por el gobierno del Rialto, formado por Compromís y PSPV. Esta avenida, dominada hoy por el tráfico rodado, se convertirá en un bulevar paisajístico y ambiental vinculado en el Parque Central y conectará con el futuro bulevar García Lorca, resultado del soterramiento de las vías del tren y que ahora se está rediseñando para ganar verde y reducir tráfico. Tres infraestructuras que generarán un «triángulo verde» al sur de la ciudad, como Malilla, en Corts y Na Rovella, que ganarán «un espacio público de calidad».

El nuevo bulevar Ausiàs March «dinamizará la actividad comercial, mejorará la calidad ambiental», apuntó Sanjuán, quien añadió que el proyecto estaba incluido en los presupuestos participativos de 2019 y se incorpora a la red de espacios verdes periféricos prevista mitigará los efectos del cambio climático en la ciudad.

El área de actuación en Ausiàs March comprende 81.900 metros cuadrados, desde la rotonda de los anzuelos hasta la «Pantera Rosa». Se ganarán 37.000 m² de espacio para peatones y para movilidad activa y sostenible.

La intervención ambiental contempla la plantación de arbolado y vegetación para formar espacio verde «de más calidad ambiental» para hacer frente a los efectos del cambio climático y combatir el efecto isla de calor, además de reducir la contaminación del aire y acústica. Se generarán espacios de plaza y encuentro, instalaciones deportivas pequeñas y el carril-bici se ampliará para hacerlo bidireccional.

La reforma de la Pista de Silla se suma a una larga lista de proyectos de mejora urbana impulsadas por Desarrollo Urbano, entre las que destacan la remodelación de Pérez Galdós, donde se ha aprobado ya una intervención provisional para pacificar el tráfico, la reforma de la avenida del Puerto, que incluirá uno de los carriles bici más anchos previstos, y la de la ronda interior, desde Xàtiva hasta Guillem de Castro (futuro «bulevar de la cultura»). El soterramiento de la Ronda Norte es otra propuesta, que se ha lanzado, pero sin más concreción y al hilo de la reformulación del PAI de Benimaclet,en los últimos meses.

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