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El Cementerio General mantiene el control de aforo para Todos los Santos

El ayuntamiento llama a escalonar las visitas y no dejar la visita para el largo fin de semana, pero ya no dividirá el camposanto en zonas estancas

Todos los Santos prevé un fin de semana con mucha afluencia, al caer en lunes el 1 de noviembre

La festividad de Todos los Santos se celebrará con menos restricciones que el pasado año, aunque todo continúe a la espera de que no remita la mejora en las condiciones sanitarias. Lo cierto es que, a día de hoy, el ayuntamiento mantiene la idea de controlar el aforo pero, por contra, sí que desaparecerán medidas más extremas aplicadas el año pasado, como la de compartimentar el Cementerio General para dirigir a la gente exclusivamente al sitio donde tiene que visitar los enterramientos.

Aún así, el llamamiento es el de la prudencia y el de aprovechar las fechas. En este sentido hay que recordar que Todos los Santos cae lunes, con lo que se prevé que el fin de semana de los dos días previos se de cita gran cantidad de personas. Para evitar un exceso de asistencia durante las tres jornadas, el concejal Alejandro Ramón ha instado a escalonar las visitas. "No esperemos al fin de semana. Podemos ir, si se puede, el fin de semana previo. Y también entre semana, y también en los días posteriores. En cualquier caso, debemos evitar a toda costa las aglomeraciones. La previsión es que se pueda hacer con mucha más normalidad, pero estamos a expensas de lo que nos diga la Consellería".

El operativo especial, con habilitación de zonas de aparcamiento y servicios de autobuses tendrán lugar en esos días previos. Pero, en cualquier caso, se mantendrá la reserva de control de aforo.

El pasado año, el Cementerio General se dividió en zonas estancas, que en esta ocasión no se aplicarán. Germán Caballero

El pasado año, cada zona del cementerio tenía una limitación de asistentes, que nunca llegó a rebasarse, especialmente por la concienciación de la ciudadanía a la hora de espaciar las visitas. Este año se ve con precaución porque todavía existen, a día de hoy, restricciones generales y, por contra, es más probable que gente que el año pasado optó por no cursar la visita lo haga en esta ocasión.

Museo del Silencio en el Cabanyal

Estas manifestaciones las ha hecho durante la presentación del nuevo servicio de visitas guiadas del "Museo del Silencio" que, después un año y medio, se reanudarán, también coincidiendo con el levantamiento de restricciones. En esta ocasión, el historiador Rafael Solaz incorporará una nueva ruta de visitas gratuitas en el Cementerio del Cabanyal, con parada en algunos de sus enterramientos y elementos arquitectónicos más sobresalientes.

La idea del Museo del Silencio y el ayuntamiento es, tal como decía Alejandro Ramón, "poner de relieve que el cementerio no es sólo un lugar de descanso, sino un lugar lleno de cultura, tradiciones y anécdotas". En el caso del Cabanyal hay espacios interesantes. No se trata de la sepultura de Blasco Ibáñez, Sorolla, Manuel Granero o Nino Bravo, pero están, en palabras de Rafael Solaz, "el mausoleo de la familia Benlliure, con el autorretrato que hizo el propio Mariano Benlliure; está Vicente Lluch, el doctor Lluch que da nombre a una avenida importante del Marítimo, que tuvo n papel relevante en la epidemia de cólera de 1885; el panteón de la familia Robillar, el botánico que, a base de cultivar "malvas rosas", convirtió en un espacio fértil lo que antes era un cenagal, y que ahora se llama "la Malvarrosa" o soldados fallecidos en la Guerra del Rif.

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