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Los promotores no tendrán que construir plazas de parking en hoteles, oficinas y supermercados

La ayuntamiento solo exigirá la construcción de más áreas de estacionamiento en nuevas promociones de viviendas El gobierno municipal cambia las normas urbanísticas para restringir el uso del coche privado y fomentar la bicicleta

Imagen de archivo del PAI de Turianova en la Fuente de San Luis. | J.M.LÓPEZ

La Concejalía de Desarrollo Urbano exime a los promotores de hoteles, residencias de estudiantes, espacios de oficinas y supermercados de la obligatoriedad de construir plazas de aparcamiento para coches. Así lo recoge la propuesta de modificación de las normas urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobada ayer por la junta de gobierno y avanzada por este diario, que solo mantiene la exigencia de construir plazas de aparcamiento en las nuevas promociones residenciales, donde tendrá que haber al menos una plaza por vivienda. En los proyectos hoteleros, de oficinas y de usos recreativos no se exigirá reserva mínima de plazas, mientras que en los nuevos desarrollos de suelo industrial se establece un mínimo de plazas en función del tamaño de los locales y también el mismo número de aparcamientos para bicicletas que para coches.

En todas los nuevos usos, ya sean residenciales, terciarios, dotacionales e industriales si se exigirá la reserva de plazas de aparcamiento, «de fácil acceso», para las bicicletas y vehículos de movilidad personal (VMP).

La medida, tal como informó Levante-EMV, persigue «desincentivar» el uso del coche privado en la ciudad. La propuesta de modificación del plan general aduce que la gestión del aparcamiento privado «está considerada por los expertos como el instrumento más eficaz para desincentivar el uso del vehículo privado y promotover otros medios como el transporte público».

La medida no afectará a equipamientos deportivos de gran afluencia de público, como el nuevo estadio de fútbol del Valencia CF en Corts Valencianes, o grandes superfies comerciales. Tampoco a grandes dotaciones sanitarias, como el nuevo centro de especialides de Campanar.

La construcción del aparcamiento, normalmente en plantas de sótano, es lo que más encarece las obras, apuntan fuentes de desarrollo Urbano, que precisan, no obstante, que si el promotor quiere o le interesa porque entiende que hay demanda «podrá hacerlo». Con todo, la eliminación de la reserva de plaza de aparcamiento supondrá un notable ahorro de costes para los promotores.

Entre los nuevos desarrollos que se beneficiarán de esta exención figuran el PAI de Benimaclet y el del Grao, ambos pendientes de revisión, y donde está previsto ampliar la superficie para usos terciarios y reducir el número de viviendas.

También se podría aplicar esta modificación de las normas urbanísticas a Turianova, el nuevo barrio que se construye a espaldas de la Fe y donde hay 77.000 metros cuadrados de uso terciario que se destinará, según lo anunciado por el promotor, a espacios de oficinas, comercial y hotelero.

Con esta medida «el ayuntamiento adapta las normas al nuevo modelo de ciudad para avanzar en políticas de movilidad sostenible reduciendo la dotación de aparcamiento mínima exigida para los usos terciario, dotacional e industrial». «Con esta modificación -dijo- avanzamos en el fomento de la movilidad sostenible y activa, mejorando por tanto la calidad ambiental de nuestra ciudad», subrayó Sanjuán, quien añadió que «con este nuevo procedimiento no se pretende, en ningún caso, eliminar aparcamiento en la vía pública».

«Numerosas ciudades americanas, europeas y asiáticas han comenzado a utilizar la gestión de los estacionamientos como instrumento en sus políticas de transporte sostenible y para controlar los desplazamientos en vehículos privado», apunta la propuesta de modificación.

Una política que ahora aplicará el gobierno del Rialto, que con todo mantendrá proyectos como la construcción de aparcamientos prevista en el plan del Cabanyal.

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