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Plan contra el botellón: 30 agentes más, multas rápidas y sanciones a los Erasmus

Una comisión agilizará al máximo los procedimientos sancionadores para que los infractores paguen cuanto antes

Operativo policial especial contra el botellón en la plaza de Honduras. | EDUARDO RIPOLL

El alcalde de València Joan Ribó y el concejal de Protección Ciudadana Aarón Cano anunciaron ayer un paquete de medidas inmediatas contra el botellón en la ciudad, en particular, en Benimaclet y en otras zonas de la ciudad como el Cedro y la plaza Honduras.

Tras una reunión con el jefe de la policía local José Vicente Herrera, el alcalde y el concejal avanzaron un plan de choque con medidas inmediatas como el refuerzo con 30 agentes más de la UCO, en especial, por las noches, para centrarse en el foco de Benimaclet. Además, se va estudiar aplicar el modelo de la plaza de Honduras y el Cedro, donde se han colocado vallas para evitar concentraciones, a otros barrios como Benimaclet donde estos días la situación se ha vuelto insoportable.

Por ende, se va a crear una comisión especial entre la Policía Local, el área de Procedimiento Sancionador y la concejalía de Espacio Público para «acelerar al máximo» las sanciones que se impongan a los participantes en los botellones así como a los locales donde se venda alcohol fuera del horario legal o que no respeten la normativa en sus terrazas. También el alcalde, el concejal y los técnicos están estudiando como garantizar que las multas que se impongan a los estudiantes Erasmus que participen en estas reuniones ilegales «les lleguen a sus padres a casa», dijo Ribó, sea en Italia o en Francia. Las autoridades reiteraron su «preocupación» por este fenómeno que insistieron que no puede abordarse solo con soluciones policiales.

«València es una ciudad que sabe vivir y que saber divertirse pero como ayuntamiento vamos a garantizar el derecho al descanso de los vecinos», manifestó Ribó. «La advertencia está clara para aquellas personas que alteren la convivencia ciudadana: la policía los sancionará y la tramitación de la multa será rápida». Eso sí, el Govern del Rialto, formado por Compromís y PSOE, no quiere que en las calles y plazas de la capital valenciana se repitan las imágenes que se han visto en Madrid o Barcelona. «Prevención» y «contención» apuntó el alcalde. Esto es las unidades policiales harán acto de presencia antes del inicio de los botellones, incrementarán la presión sobre los incívicos y disolverán las concentraciones. Sin embargo, Cano fue preciso: «Lo que no vamos a hacer nunca es aplicar medidas como en otras ciudades que no solo no aminoran el problema, sino que lo convierten en un problema más complejo, que incluyen disturbios y problemas de seguridad ciudadana». Por eso, se aplicarán los recursos policiales «con responsabilidad» para evitar que Benimaclet u otros barrios «se conviertan en una guerra campal entre la policía y quienes lo practican, como ha pasado en muchas zonas de España». En esa línea, el ayuntamiento trabaja en un nuevo reglamento para combatir el problema del botellón y va a incorporar a 200 agentes más en los próximos meses.

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