Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Rialto desoye a falleros, vecinos y oposición en el cierre parcial de Ciutat Vella

Compromís defiende limitar el acceso a vehículos autorizados porque es una «demanda ciudadana»

Vista cenital del hemiciclo durante el pleno de octubre celebrado ayer. | LEVANTE-EMV

El Área de Prioridad Residencial (APR) de Ciutat Vella seguirá su calendario de implantación previsto, con imposición de multas a partir del 1 de diciembre, dentro justo de un mes, a los vehículos que accedan sin autorización y sean detectados por las cámaras de vigilancia. El gobierno bipartito del Rialto, formado por Compromís y PSPV, tumbó en el pleno de ayer la moción presentada por el PP en la que solicitaba una moratoria en el inicio de las medidas sancionadoras en respuesta a las quejas que han planteado distintos colectivos afectados, entre ellos, más de 7.300 falleros, profesores y madres y padres de alumnos de cinco colegios y los propios residentes que en su momento defendieron la medida, entre los que la oposición citó a Amics del Carme.

En el debate plenario, los grupos del PP y Ciudadanos insistieron en la conveniencia de revisar la APR, mientras la ultraderecha de Vox reclamó directamente la retirada de la medida. El área de prioridad residencial, que entró en vigor este mes, se mantendrá a pesar de las peticiones de la oposición y de los colectivos que demandan mayor consenso.

En defensa del cierre al coche de Ciutat Vella, el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, argumentó que es una medida respaldada y «demandada por los vecinos» en los presupuestos participativos. Grezzi ensalzó sus políticas de peatonalización y eliminación del tráfico rodado del centro frente al escenario de caos y «apocalipsis» descrito por Vox y el PP, a cuyos representantes reprochó los escándalos de corrupción y los imputados por el caso del «pitufeo» que aún permanecen en el grupo municipal que lidera María José Catalá. «La ciudad está más viva que nunca y lo estará más cuando el centro esté peatonalizado», dijo Grezzi quien facilitó cifras actualizadas del número de vehículos autorizados (van por 10.000) para entrar en la almendra central del centro histórico. «Todo el que tenga derecho a entrar podrá hacerlo» y los que no tengan la autorización podrán acceder haciendo uso de los aparcamientos públicos. «Esta es la nueva Valencia del siglo XXI», remachó Grezzi.

El concejal de Ciudadanos Narciso Estellés reprochó a Compromís el «modelo personalista y sectario de movilidad que nada tiene que ver con las políticas de sostenibilidad que se hacen en Europa». «La biodiversidad no son cucarachas ni ratas, ni el urbanismo táctico es la plaza del ayuntamiento, que han converti do en una plaza fea», remachó. «Estamos a favor de una APR pero cuando toque porque ahora solo es la guinda al caos»

El concejal Carlos Mundina (PP) recordó que han sido varios los colectivos que han pedido que se suspenda la entrada en vigor de la APR. Entre ellos, citó a los falleros y la comunidad escolar afectada por estos accesos restringidos en coche. «¿Quién más se lo tiene que pedir?», preguntó.

Compartir el artículo

stats