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El Gulliver reabrirá a finales de 2022 tras una reforma integral

El ayuntamiento invertirá un millón de euros en cambiar completamente el entorno y poner al día la escultura lúdica, clausurada tras sufrir desprendimientos de fibra de vidrio y provocar alergias

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El nuevo parque Gulliver tras la reforma

Más de un cuarto de siglo después de su inauguración, el Parque Gulliver va a sufrir una remodelación integral en la que el ayuntamiento invertirá un millón de euros. Con el paso del tiempo, la instalación se ha ido envejeciendo y deteriorando. «Se han llevado a cabo reparaciones e intervenciones a lo largo del tiempo, pero el estado de las instalaciones y las nuevas formas de entender el espacio público hacen necesaria la intervención integral», dice el concejal Sergi Campillo.

La licitación se publicará inmediatamente y una vez adjudicado la estimación es que se empleen seis meses en darle completamente la vuelta al parque. Cuando reabrirá completamente, «si todo funciona bien y no hay retrasos, será a finales de 2022, precisó.

Por si quedaba alguna duda, el pasado mes de mayo se reabrió tras un lavado de cara y una vez que se levantaron las restricciones de la pandemia, pero pocas horas después tuvo que clausurarse al aparecer alergias en los niños. «Las reparaciones no fueron la causa, sino la propia evolución de la figura y su propio cierre durante la pandemia, que provocó que emergieran fibras de vidrio», que en un uso normal se iba erosionando. «La redacción del proyecto venía de atrás porque en los presupuestos participativos ya estaba decidido. La idea, obviamente, era abrir el Gulliver, porque nunca había dado problemas y queríamos abrir una infraestructura muy demandada, que generaba y genera mucha felicidad. Habría sido muy costoso hacer una mejora puntual y lo que hicimos fue acelerar la reforma integral. Además, había disponibilidad presupuestaria», explicó Campillo.

Entre las taras que refleja el informe previo destacan la poca accesibilidad a la figura, pavimentos que no corresponden con el entorno, introducción de elementos urbanos impropios o mal integradas y, sobre todo, elementos deteriorados. Además de estar en desuso el interior, usado como almacén, por las inundaciones que se han producido puntualmente.

El interior, para los pequeños

La reforma incluye todos los elementos. Fundamentalmente, la propia figura, que se reparará íntegramente y se sustituirán las cuerdas usadas para trepar. El interior también se readaptará como zona de juegos pensado en los niños de menor edad, «dándole una coherencia integradora». También se remodelará la recepción y los servicios, el sistema de ventilación y anti incendios. Se incorporarán nuevas rampas en el anillo perimetral, se cambiará la gravilla y se mejorará el sistema de drenaje para evitar las inundaciones. También se actuará en los jardines del entorno. «La zona de picnic es independiente y está más avanzado ya su proceso». «Es el proyecto más importante de Parques y Jardines, porque el Gulliver es un icono de la ciudad y su parque infantil más visitado y así debe seguir», reseñó Campillo.

El Parque Gulliver requiere ya algo más que pequeñas reformas. Varias de sus zonas están muy deterioradas. A la derecha, figuración de cómo quedará el nuevo entorno del recinto.

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