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Urbanismo penalizará a Rain Forest por la ruina de la alquería del Rey

La empresa concesionaria encarga un estudio para determinar las causas y alcance del desplome del Bien de Relevancia Local

La alquería del Rey colapsada tras las últimas lluvias. | LEVANTE-EMV

El Ayuntamiento de València descartó ayer una intervención de urgencia tras el desplome de la alquería del Rey, un edificio protegido incluido en la zona de ampliación del Bioparc gestionada en concesión por la empresa Rain Forest. Tras más de dos décadas de abandono, la alquería, del siglo XVI y ejemplo único de planta basilical, se ha venido parcialmente a tierra con las últimas lluvias. La intervención subsidiaria por parte del ayuntamiento sería el «último recurso», apuntó ayer la vicealcaldesa de València y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez, tras la presentación de la ampliación del Parque de Benicalap, un proyecto que lleva la firma de Miguel del Rey, el mismo arquitecto que propuso la catalogación, por su singularidad, como Bien de Relevancia Local de la alquería del Rey

La vicealcaldesa recordó que el ayuntamiento ha requerido en varias ocasiones, la última en el mes de julio, a Rain Forest para que rehabilite la alquería. La empresa concesionaria, por su parte, no quiso hacer ayer valoraciones hasta tener el informe técnico del arquitecto encargado del proyecto de rehabilitación, Carmel Gradolí, sobre las causas del «accidente» y el alcance del desplome del edificio.

Rain Forest presentó el proyecto básico del parque acuático previsto en los terrenos de ampliación donde se integrarán las antiguas alquerías del Pouet, entre ellas, la del Rey, en 2019. El ayuntamiento aprobó el proyecto inicialmente (con reparos del servicio del Ciclo del Agua) y desde entonces espera a que se presente el proyecto de ejecución previo a la solicitud de licencia. Así lo explicó ayer la vicealcaldesa, quien añadió que se estudia adoptar algún tipo de «medida legal o de penalización» a Rain Forest, a la que se exigirá además la reconstrucción de la alquería. Sandra Gómez recordó que la rehabilitación de la alquería del Rey es «un compromiso» adoptado por Rain Forest en el acuerdo de concesión. De hecho, la alquería «debería estar ya rehabilitada», subrayó Gómez, quien apuntó que desde 2015 el ejecutivo local ha instado «en reiteradas ocasiones» a la empresa para «que rehabilitara» la alquería.

Tanto la vicealcaldesa como la empresa concesionaria apuntaron que tras el desplome del edificio será necesario «cambiar» el proyecto de rehabilitación.

Los restos de las grandes vigas de madera y los arcos de piedra de la alquería colapsada, rodeada de agua embalsada, pueden verse desde la avenida Pío Baroja. Sus antiguos propietarios, expropiados en 1997 por 47.000 euros, asisten con «decepción» a la ruina de la alquería en la que «nacieron generaciones y generaciones» de la familia Bartual. Así lo explica Marina Bartual, cuyos padres fueron los últimos propietarios del edificio. Ella y su hermano crecieron en la alquería, que formaba parte del conjunto de alquerías del Pouet, y que tuvo que dejar en el año 2000 cuando el mercado de la droga de «las cañas» hizo «imposible vivir aquí» . Se mudaron a una casa en otro entorno de huerta, Poble Nou, aunque siguen manteniendo los vínculos con los vecinos de la partida de Dalt de Campanar, ahora zona de huerta productiva protegida en el plan general urbano.

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