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Sanidad expedienta al Balneario de la Alameda por los niveles de bacterias

El concesionario alega que son registros normales y que el agua se renueva semanalmente

Fachada principal del balneario de la Alameda, de titularidad municipal y gestión privada. | F.B.

Los inspectores de la Concejalía de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de València han requerido a la empresa concesionaria del Balneario de la Alameda para que adopte «de manera inmediata» una serie de medidas correctoras para evitar riesgos para la salud de los usuarios tras detectar niveles anormales de bacterias, en concreto legionela y escherichia coli, en las muestras del agua tomadas a lo largo de los últimos meses. Los inspectores del departamento de Protección de la Salud municipales, que en la inspección anual realizada el 15 de febrero pasado a las instalaciones ya detectaron niveles preocupantes de la bacteria, advierten al actual concesionario, la empresa Balneario Alameda 2016, de que el incumplimiento de la obligación dará lugar a la apertura de un expediente sancionador, con multas de hasta 60.000 euros, e incluso a la orden de cierre de las instalaciones.

Para garantizar «de manera sostenida en el tiempo las condiciones higiénico-sanitarias óptimas del agua del baño y el correcto sistema de depuración», los inspectores municipales reclaman al concesionario que tome medidas de desinfección (cloración) continua, que lleve a cabo análisis periódicos fisico-químicos y microbiológicos en los aljibes, piscinas y termas periódicos y aplique tratamientos de choque y desinfecte y limpie los filtros.

El actual concesionario del balneario, que se hizo con la concesión en 2016 dentro del concurso de acreedores del anterior adjudicatario, la empresa Mibor Urbana (Onofre de Miguel), asegura que los niveles detectados son normales para un balneario de aguas mineromedicinales.

Mantiene el actual gestor que la cloración continuada provocaría una pérdida de las propiedades del agua, declarada de utilidad pública y beneficiosa para la salud, y por tanto alteraría la actividad propia como balneario termal. Con todo y tras la advertencia de cierre de Sanidad, el concesionario asegura que se está aplicando la cloración continuada del agua.

Las fuentes del balneario consultadas aseguran que los niveles de legionela y E. coli detectados en las inspecciones del ayuntamiento son los habituales en un balneario y no entrañan riesgos para la salud de los clientes porque el agua de la piscina se renueva todos los domingos por completo, una medida que considera suficiente para evitar contagios en los usuarios sin perder las cualidades curativas del agua. El concesionario discrepa con la legislación que Sanidad le aplica. «Nos aplican el decreto de la Legionela como si fuéramos una piscina» comunitaria.

El balneario de la Alameda, se ubica en la antigua Casa de la Lactancia de la Tabacalera, uno de los edificios de la Exposición Regional de 1909. Calificado en su día como el único balneario urbano de Europa, la instalación toma el agua, con alto contenido en magnesio, azufre y hierro, de un manantial a más de 600 metros de profundidad.

La ampliación para uso hotelero prevista por el concesionario

El Balneario de la Alameda, restaurado y destinado a nuevos usos por el Ayuntamiento de València en 2005, lo explotó en un primer momento Termaeuropa y posteriormente pasó a manos de la empresa Mibor, que tuvo la concesión hasta 2016, cuando la compró, en el concurso de acreedores de la citada promotora, «Balneario la Alameda 2016». Los actuales propietarios se encontraron un balneario muy deteriorado, donde se desplomó la cúpula de la piscina y en el que hubo que hacer reformas por valor de 400.000 euros. El edificio, 16 años después de su restauración, vuelve a necesitar reformas, cuyo coste se estima en 600.000 euros. La concesión municipal del balneario está sujeta al pago de un canon anual de 75.000 euros, que el actual concesionario admite que no ha podido pagar por la pandemia del covid, que obligó a cerrar durante meses las instalaciones. Para dar viabilidad al balneario, en el que trabajan actualmente 13 personas, el concesionario ha presentado a la Concejalía de Actividades un proyecto de ampliación que incluye la construcción de seis habitaciones para alojar a clientes de fuera de la ciudad. El proyecto, asegura el concesionario, habría recibido ya luz verde y permitiría duplicar los 600.000 euros de facturación registrados en 2019.

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