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El agua aflorará a cinco metros en las obras del túnel ferroviario del Parc Central

Una "batería" de pozos y sifones permitirá drenar el agua. La presencia de agua ralentizarás las obras del canal de acceso previsto a 23,6 metros de profundidad

La "playa" de vías del Parc Central que se eliminará con el nuevo túnel ferroviario (canal de acceso) German Caballero

La escasa profundidad del nivel freático o primera capa del acuífero de València complicará más si cabe las obras del túnel ferroviario (canal de acceso) que permitirá eliminar la playa de vías del centro de la ciudad y avanzar en la culminación de la operación ferroviaria y urbanística del Parc Central. El agua en niveles muy superficiales representará de nuevo un desafío para la ingeniería en el ámbito de las obras del futuro túnel.

Los estudios previos a la licitación de las obras del túnel, que se construirá a 23,5 metros de profundidad, recogen la presencia del nivel freático a una profundidad de entre 5 y 9 metros. El canal de acceso ferroviario de 1.200 metros de longitud que permitirá eliminar el cinturón de vías desde el bulevar sur hasta el puente de Giorgeta se topará por tanto en sus inicios con el agua.

El túnel ferroviario a una sola altura y no a dos como estaba previsto inicialmente ha permitido simplificar la excavación del túnel que, tal como informó este diario, se construirá con el sistema denominado “cut and cover” o pantalla a cielo abierto. El túnel inicial bajaba a una profundidad de 39 metros, superando así el récord que ostenta hasta ahora la Estación de la Plaza del Mercat, considerada la más profunda de la ciudad y construida en pleno corazón del centro histórico a 32 metros (longitud equivalente a un edificio de diez plantas), finalmente la cimentación de los muros del túnel del tren estará a 23,5 metros. Con todo, se trata de una infraestructura que se ha de construir a gran profundidad en la que el agua aflorará en las obras al poco de empezar a excavar. Un problema con el que las constructoras e ingenierías saben que deben contar en los grandes infraestructuras que se desarrollan en la capital.

La presencia del nivel freático ha obligado a compartimentar la construcción del túnel en diez recintos o tramos, de 100 metros de largo por 50 de ancho, para poder bombear el agua del nivel freático tramo a tramo, garantizar la estanqueidad y construir con garantías la cimentación de los muros pantalla, evitando posibles filtraciones en un futuro. Así al menos lo recoge el proyecto constructivo del túnel licitado por Adif, con un presupuesto de 453 millones de euros, a principios de agosto. Para achicar el agua del freático se construirán al menos seis pozos de bombeo a ambos lados del canal de acceso mientras se desarrollan las obras.

La construcción de túneles ferroviarios reviste especial complejidad en las zonas más próximas al mar. En barrios como Natzaret el agua aflora a los 2,6 metros mientras en la avenida del Puerto las máquinas se topan con el freático a 3,17 metros. El ayuntamiento lleva a cabo cada mes mediciones de la profundidad del nivel freático, un dato fundamental en la construcción de túneles, aparcamientos y otras infraestructuras subterráneas.

Afecciones al acuífero

Otras de las cuestiones a tener en cuenta para garantizar la seguridad en el túnel es la necesidad de garantizar el flujo del agua subterránea de los acuíferos de València que se verá interrumpido con la construcción del túnel, que tendrá un “efecto barrera” considerable. Para ello, el proyecto constructivo del túnel prevé la construcción de "una batería" de pozos y sifones que permitirá por un lado extraer el agua y por otro volver a inyectarla en el acuífero para evitar así oscilaciones del mismo que puedan comprometer la estanqueidad del túnel.

Además, el constructor tendrá que aplicar medidas correctoras en relación a los efectos del túnel en el acuífero de València, cuyas reservas son clave en las políticas para hacer frente al cambio climático que impulsa el Ayuntamiento de València y que han llevado a rechazar proyectos de elevado consumo de agua del acuífero como el parque acuático proyectado por Rain Forest junto al Bioparc y el Parque de Cabecera. El constructor deberá llevar a cabo mediciones del nivel freático durante varios meses con posterioridad a las obras para compararlas con las llevadas a cabo durante los meses posteriores a la puesta en servicio del túnel y comprobar posibles oscilaciones del nivel del acuífero.

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