La Universitat aplica nuevas fórmulas contra el mosquito tigre tras la eclosión por las últimas lluvias

Se trata de introducir una bacteria que esteriliza a los mosquitos y reduce las plagas

Ejemplar de mosquito tigre.

Ejemplar de mosquito tigre. / Levante-EMV

Un equipo de investigadores de la Universitat de València (UV) trabaja en dos proyectos para reducir la población de mosquito tigre asiático en la ciudad de València con la introducción de la bacteria Wolbachia en los huevos de los mosquitos y crear una población que al aparearse dé embriones estériles.

Uno de los proyectos está financiado por el Ayuntamiento de València, anual, y el otro por el Ministerio de Ciencia e Innovación, hasta 2025, y en ambos, la profesora del Departamento de Genética de la UV Rosario Gil García dirige la investigación molecular, ha informado la institución universitaria.

Las lluvias disparan la plaga

Las lluvias de la pasada semana y unas temperaturas por encima de los 22 grados han propiciado que los huevos de mosquito, depositados en el suelo, eclosionen y, pasados cuatro o cinco días, haya aumentado el número de estos insectos.

El mosquito tigre asiático (Aedes albopictus) puede transmitir enfermedades como el zika o el dengue –aunque de forma menos probable que el africano, Aedes aegypti– y con la tendencia a un ambiente cada vez más cálido, es un vector de potenciales enfermedades a controlar.

Gil, investigadora en el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio), centro mixto de la UV y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha indicado que uno de los sistemas de biocontrol que se desarrolla contra el mosquito tigre es el uso de la bacteria Wolbachia, a veces para evitar la transmisión de los virus y otras para que no se reproduzcan los mosquitos.

Transmisión de virus

En València no se han detectado casos recientes de transmisión de virus de enfermedades graves con estos mosquitos, como sí ha ocurrido en Cataluña, a pesar de que el tigre asiático ya se ha instalado desde hace más de 15 años, por lo que se trabaja en controlar su población, con la colaboración de la empresa Lokímica, especializada en control de plagas.

"Wolbachia es un endosimbionte de insectos, es decir, bacterias que viven dentro de los insectos en células especializadas. Es mi línea de trabajo", ha explicado la investigadora.

En el caso de los mosquitos, Wolbachia se sitúa siempre cerca de los ovarios de la hembra para transmitirse de una generación a otra a través de los huevos de los embriones, de manera que lo que hace en caso del mosquito tigre y del común (Culex pipiens) es infectar a las hembras para su propio beneficio.

El proceso de esterilización

"La incompatibilidad citoplasmática quiere decir que si un macho lleva una Wolbachia y se aparea con una hembra que lleva otro tipo de Wolbachia, el embrión será estéril y no llegará a nacer. Esto lo que estamos intentando conseguir", ha detallado.

"Queremos encontrar una Wolbachia autóctona que sea incompatible con la que llevan los mosquitos tigre de forma natural, producir grandes cantidades de mosquitos tigre infectados con esta nueva Wolbachia incompatible y liberar machos al ambiente para que se apareen con las hembras", ha añadido.

Además, ha señalado que ahora además de con la Wolbachia del mosquito común, también están caracterizando la de Drosophila melanogaster, "también incompatible con la del mosquito tigre, para luego elegir una".

"En el Instituto Cavanilles estamos manteniendo al mosquito tigre curado de su Wolbachia natural y en el I2SysBio estamos caracterizando la bacteria del mosquito común y la de Drosophila. El siguiente paso sería inyectar la que seleccionemos en el mosquito tigre antes de liberarlo", ha completado Gil.