El ministerio espera licencia municipal para peatonalizar la trasera del museo San Pío V

El plan prevé la apertura de la pinacoteca a la calle Vuelta del Ruiseñor y Genaro Lahuerta, así como la conexión con Viveros

El ministerio espera licencia municipal para peatonalizar la trasera del museo San Pío V

El ministerio espera licencia municipal para peatonalizar la trasera del museo San Pío V

A fuerza de verla puede llegar a parecer normal la fealdad envolvente del Museo de Bellas Artes San Pío V, pero al visitante (y a los vecinos que la sufren) no deja de sorprenderles que una de las mejores pinacotecas del país tenga unos accesos tan incómodos, con una autopista urbana en su entrada principal y rodeada por todos los flancos de tapias y solares. Quizás el hecho de pertenecer a distintas administraciones -la titularidad es estatal, la gestión autonómica- influya en esa falta de atención. Lo cierto es que el entorno del museo ya tiene aprobado desde 2016 un proyecto de reurbanización que sin duda dará prestancia a la pinacoteca. El Ministerio de Cultura adjudicó el proyecto al despacho madrileño Aranguren+Gallegos.

Para impulsar la reurbanización del entorno del Museo de Bellas Artes, ayuntamiento y Ministerio de Cultura alcanzaron en 2018 un acuerdo para ordenar los espacios y terrenos del ámbito, propiedad municipal una parte y del ministerio otra, que incluía permutas y cambios de uso en el planeamiento. Los terrenos situados detrás de la valla del museo que limitan con la calle Vuelta del Ruiseñor se han recalificado pasando de uso educativo-cultural a espacio libre de uso público, afectando a una superficie total de unos 2.500 m2.

El ayuntamiento ya llevó a cabo una primera intervención en el entorno del museo eliminando el tapón urbanístico entre Genaro Lahuerta y la Vuelta del Ruiseñor. Quedó pendiente la intervención en la parte recayente al museo y el esperado derribo del muro recayente a esta última calle que se ampliará hasta la línea de fachada del museo, como reivindican los vecinos del barrio de la Trinidad, generando una calle «salón» peatonal con arbolado, mobiliario e iluminación.

El proyecto de remodelación del entorno del museo fue aprobado por la Comisión Territorial de Urbanismo de la Generalitat en junio de 2022, va para dos años. En diciembre de 2023, año y medio después, el anterior ministro de Cultura, Miquel Iceta, anunció que las obras arrancarían a finales de 2023, pero no ha sido así. La Gerencia de Infraestructuras del Ministerio de Cultura asegura que «sigue pendiente de recibir la licencia de obras del Ayuntamiento de València, ahora en manos de PP y Vox, que no aclaró a este diario cuándo se concederá el permiso.

El proyecto de reurbanización redactado por Aranguren+Gallegos Arquitecto reorganiza los espacios al aire libre de la parcela del museo, que limita al oeste con la Vuelta del Ruiseñor y al este con los jardines del Real y cuya entrada principal recae al margen izquierdo del antiguo río Turia, donde hubo una propuesta inicial para conectar en subterráneo el Jardín del Turia con la entrada principal, sorteando así el intenso tráfico que soporta la entrada al museo, que adolece de pasos peatonales. Más lejos queda, aunque se recoge en el plan especial de Ciutat Vella, el eterno proyecto de soterramiento del tráfico de la marginal izquierda del río, vinculado en su día a la construcción de un aparcamiento bajo el Paseo de la Alameda.

La propuesta mejora la integración del museo con la ciudad, dotará el espacio de infraestructuras para desarrollar actividades lúdicas y de restauración, aumentará el espacio expositivo del museo y mejorará sus instalaciones.

El proyecto prevé peatonalizar la calle Vuelta del Ruiseñor y convertirla en una zona de estancia con pérgolas, arbolado, mobiliario urbano, iluminación y en la que se prevén incluso terrazas de restauración.

La fachada trasera o Norte del museo, ahora un espacio cerrado, se abrirá, por otro lado, a la ciudad y a la calle Pintor Genaro Lahuerta. Allí se habilitarán los accesos para vehículos y autobuses y zona de carga y descarga y se generará una gran plaza abierta a la ciudad.

Conexión con Viveros

El proyecto también dignifica la entrada Este, desde Viveros, con un nuevo jardín de esculturas. Para reurbanizadas la fachada recayente a Viveros, del que quedará separado por un nuevo cerramiento o enrejado liviano, el ayuntamiento aprobó la cesión de 1.300 m2 de terrenos que pertenecían al Parque de Viveros, que pasarán de parque urbano a uso educativo-cultural, y que se destinarán a la ampliación del museo y al citado «jardín de las Esculturas». La reforma de las tres fachadas (Este, Oeste y Norte) mejorará notablemente la accesibilidad peatonal al Museo de Bellas Artes y se ganan más de 2.500 m2 que ahora serán nuevos espacios abiertos y accesibles a toda la ciudadanía, sin embargo, queda pendiente la pacificación del tráfico en la puerta principal de entrada.