23 de mayo de 2016
23.05.2016
Sostenibilidad

Por un consumo ético

Dos mil personas participan en el Día Mundial del Comercio Justo, en el que las ONG piden a los gobiernos que sean responsables en las compras públicas

23.05.2016 | 04:15
Por un consumo ético

Comprar con la conciencia tranquila es uno de los resultados de adquirir productos de comercio justo. Sus impulsores aseguran que los trabajadores que los elaboran cobran un salario digno, respetan el medio ambiente y reciben los beneficios. Son solo algunas de las características que apuntaban ayer desde la Coordinadora de ONGD de la Comunitat Valenciana en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, donde se celebró durante toda la jornada el Día Mundial del Comercio Justo.

En la plaza, además de poder adquirir productos de comercio justo, también hubo varias actuaciones musicales, cuentacuentos, actividades para los más pequeños, y representaciones teatrales, todo con el objetivo de concienciar.

Cristina Ramón, portavoz del grupo de Comercio Justo de la Coordinadora explicó ayer que si cada valenciano comprara un paquete de café, otro de azúcar y una tableta de chocolate al mes, «significaría para las personas productoras de países empobrecidos más del 0,7 % que llevamos tanto tiempo reclamando», por lo que hizo un llamamiento. También pidió a los gobiernos «que incorporen criterios éticos a las compras públicas y apuesten por productos de comercio justo, agricultura ecológica y de proximidad». Cristina Ramón también mostró su deseo de que Valencia «se convierta en ejemplo de ciudad de comercio justo».

Las más de dos mil personas que ayer se acercaron a la plaza del Ayuntamiento pudieron adquirir productos como café, tés o algún detalle hecho a mano (pendientes, pulseras...) en las paradas que una docena de asociaciones y oenegés habían instalado. Es el caso de Enrique Gimeno, de Valencia, que compró juguetes tradicionales para sus nietos y su sobrina.

Además de compras, los interesados también pudieron informarse de varias iniciativas y proyectos que cooperativas y grupos de trabajo están llevando a cabo sobre comercio justo, consumo responsable o energía alternativa. Por ejemplo, estaba la Red de Economía Alternativa y Solidaria del País Valencià, una plataforma que trabaja «en pro de la economía social», con el objetivo de que la «economía deje de ser un fin en sí mismo y se convierta en una herramienta para la transformación social», como explicaba ayer Salvador Pérez, quien concienciaba sobre las alternativas a la hora de comprar productos y servicios.

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