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Industria demora el informe para avalar el cierre parcial de Iberdrola en Castelló

Red Eléctrica Española sigue sin la notificación para elaborar un estudio clave sobre el futuro de la central

La decisión final sobre el proyecto que tiene en sus manos Iberdrola para cerrar una de las dos centrales de ciclo combinado que tiene en el polígono del Serrallo de Castelló se demorará en el tiempo ya que el Ministerio de Industria aún no ha notificado este plan de cierre a Red Eléctrica Española (REE), entidad que deberá elabora un informe clave sobre este plan.

Pese a que fue el pasado viernes cuando Iberdrola comunicó oficialmente al Gobierno sus planes de futuro en la capital de la Plana, Red Eléctrica Española confirmó ayer a Levante de Castelló que «aún no ha se recibido del Ministerio de Industria, Energía y Turismo petición alguna de informe sobre la viabilidad del cierre de la CTCC de Castellón 3».

Lo cierto es que este informe es clave para la decisión final del Gobierno, que será el que avale el proyecto de la compañía eléctrica o que lo rechace y le obligue a mantenerla operativa. Iberdrola ya puso en marcha hace unos meses un plan similar en la central de ciclo combinado de la localidad gaditana de Arcos de la Frontera, con una potencia bruta muy similar a la que se pretende cerrar en Castelló, pero el pasado abril el Ministerio de Industria, con un informe en la mano de REE, echó por tierra este proyecto al denegar a Iberdrola el desmantelamiento por considerar que podía generar problemas de suministro en la zona. Pese a estos precedentes negativos para la empresa, desde REE explicaron que «los informes son específicos para cada petición de cierre, no siendo posible el traslado de las conclusiones de unos casos a otro».

Caída de la demanda

Iberdrola justifica su propuesta de cierre de una de sus dos centrales de ciclo combinado por la constante caída de la demanda desde el año 2011 y el consecuente descenso de producción para centrales de esta tecnología. Desde Iberdrola se garantiza que el suministro eléctrico en la Comunitat Valenciana no se verá afectado por este cierre parcial, pero deberá ser el Gobierno el que dé el diagnóstico definitivo. La compañía subraya que el Grupo 4, activo desde el año 2008, podrá absorber toda la demanda eléctrica si se cierra el Grupo 3, que inició su actividad hace 12 años.

Los datos oficiales de la empresa recogen que la producción eléctrica brutal anual de la central que se pretende desmantelar han caído en picado los últimos años. Así, de los 169.041 MWh de 2011 se pasó a 71.833 en 2012 y a poco más de 50.000 el año pasado. Este descenso ha sido muy acusado en los dos últimos años, en los que la planta, según Iberdrola, ha funcionado prácticamente durante unas horas para cubrir picos de la tarde y mantener la tensión de la red. La empresa, por otro lado, insiste en subrayar que recolocará dentro del mismo complejo a los 53 empleados afectados por este posible cierre.

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