Sevilla y Atlético de Madrid empataron 1-1 gracias a sendos goles de los franceses Wissam Ben Yedder y Antoine Griezmann en la primera parte, con lo que los colchoneros mantienen la segunda plaza de la Liga tras hacer un discreto partido, en el que los andaluces expusieron más, pero sin lograr un mayor premio. Los hispalenses comenzaron con un punto más de chispa que un Atlético que destaca por su intensidad, pero que salió timorato y frío al Sánchez Pizjuán, lo que permitió al Sevilla controlar más el juego, ganar la batalla en el medio y tener más llegadas, como una volea de Roque Mesa y un cabezazo de Escudero, ambos sin éxito.

El equipo madrileño anduvo algo perdido, exhibió un escasísimo bagaje ofensivo y pareció no encontrarse cómodo ante un conjunto sevillista que, sin excesiva profundidad, le puso intensidad, exigió más al conjunto de Simeone y buscó más el gol. Los andaluces estuvieron a punto de encontrarlo en un fortísimo tiro de André Silva, en el 36, que tocó ligeramente el esloveno Jan Oblak y se estrelló en la cruceta izquierda del marco atlético.

En el córner posterior, Jesús Navas, una pesadilla para la zaga visitante por la derecha, armó una jugada que aprovechó Ben Yedder para recoger un balón suelto en el área y hacer el 1-0 a ocho del descanso con su decimoquinto gol esta temporada, el noveno en Liga. Sin embargo, el Atlético, que hasta entonces sólo lo había intentado con dos remates lejanos de Griezmann sin peligro para el checo Tomas Vaclík, reaccionó para restablecer la igualada. Fue en el último minuto del primer tiempo y su protagonista, cómo no, Griezmann, que, con un tiro magistral, aprovechó una falta peligrosísima en la media luna del área sevillista para lograr el 1-1. El francés, que logró su octavo tanto en Liga, demostró su condición de pesadilla del Sevilla: le marcó su séptimo tanto en los últimos seis partidos.

Reanudación igualada

En la reanudación se igualó bastante la contienda. El Atlético dio un paso adelante, despertó y empezó a avisar a los andaluces, como en un tiro cruzado de Saúl que paró Vaclík. También lo intentó Sarabia, pero Oblak, muy seguro y acertado en todo el choque, respondió bien, y poco después Ben Yedder, pero remató ligeramente desviado en el 69.

El equilibrio entre ambos contendientes fue mucho mayor en este segundo tiempo. Los atléticos siguieron sin mostrar muchos argumentos ofensivos, a excepción de la peligrosidad de Griezmann, mientras que el Sevilla lo intentó siempre, pero tampoco tuvo excesiva claridad. Ninguno de los dos conjuntos fue capaz de encontrar el camino para poder superar a su rival en el marcador.

Las fuerzas se igualaron en un periodo con emoción, pero sin brillo, en el que el marcador ya no se movió, pues surgieron las figuras de Tomas Vaclík y Jan Oblak, que salvaron a sus equipos en ocasiones de Sarabia, Navas y Gnagnon, por parte sevillista, y de Griezmann en un uno contra uno o Thomas, por parte atlética. Una igualada que no acaba de servir a ninguno de los dos.