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Una exposición para "atarse los machos"

Una muestra en Requena repasa la evolución de la indumentaria masculina en los municipios rurales de València desde el siglo XIX

Pablo Martínez y Javier Marco en la iglesia de Santa María, donde se podrá ver la exposición hasta el 2 de mayo. | LEVANTE-EMV

Pablo Martínez y Javier Marco en la iglesia de Santa María, donde se podrá ver la exposición hasta el 2 de mayo. | LEVANTE-EMV

La historia tiene distintas formas de revisarse y con la exposición que se inauguró el viernes en Requena, queda claro que la moda es una herramienta potente para explicar el paso del tiempo. Javier Marco y Pablo Martínez son los comisarios de «Átate los machos», una exposición con más de 300 piezas de la indumentaria masculina del siglo XIX y XX en las zonas rurales valencianas. De ahí el nombre de la muestra, ya que los «machos» son los cordones que se ataban en los «calzones», los pantalones cortos que se ataban en las rodillas para trabajar. «Espero que esta exposición arroje luz sobre la indumentaria de los hombres, que también nos hemos adornado históricamente», señala Lorenzo Caprile en el vídeo presentación de la muestra.

Una exposición para «atarse los machos»

Una exposición para «atarse los machos»

Javier es abogado y Javier ingeniero. Ambos han utilizado sus tardes libres para organizar esta muestra, con una pandemia por medio, que estará abierta hasta el 2 de mayo. Lo hacen, en el sentido literal, por amor al arte del vestir y su simbología en la sociedad. Forman parte de la asociación Cantares Viejos y se han unido al Museo Municipal de Requena para poner en marcha la exposición que recoge prendas de Requena-Utiel, La Serranía, el Alto Palancia y el Rincón de Ademuz. «Hemos comparado las prendas y la forma de vestirlas. Por ejemplo, hay camisas en La Serranía cuyos botones son huesos de oliva forrados de tela, y ese detalle no se ve en ninguna otra comarca», explica Javier. También hay detalles que dan mucha información sobre el tipo de sociedad en cada época. Marco explica que «se puede ver cómo se combina el blusón, por ejemplo, en Requena, con el pantalón largo reglamentario ya que es una prenda nueva que surge a finales del siglo XIX. Sin embargo, en el Alto Palancia se combinaba con el pantalón corto». Eso explica que Requena estaba mucho más adelantada que cualquier municipio del Alto Palancia, donde no sabían todavía cómo vestir un blusón masculino. Requena era un sitio de paso frecuente, hacia y desde Madrid, y eso permitía conocer tendencias y nuevas prendas. «En Barracas, que estaba en medio de la nada, costaba que las tendencias llegaran», dice Marco.

Una exposición para «atarse los machos»

«La Vogue de la época era salir a la calle», bromea el comisario. Sin embargo, han podido constatar estos avances en los documentos sobre el ajuar aportado a los matrimonios. En concreto, un chocolatero de València se casó con una mujer de Alcublas y el aportó, según quedó registrado, un pantalón largo, una prenda de ropa única en el pueblo en ese momento si se compara con el resto de ajuares de los hombres del pueblo serrano.

«Como no podíamos clasificar las prendas por tendencias, porque fueron dispares, hemos hecho la clasificación por materiales», explica Javier. Y aquí también se aprecian las diferencias, ya que en Requena abundaban las prendas hechas de lana, no por el frío que hacía, como se cree erróneamente, si no porque era «la única materia prima que allí había», dice Javier. En La Serranía se cultivaba la seda y es ese el material que se ve con frecuencia, en chalecos y blusones.

Los chalecos son una de las prendas más representativa donde se ve la evolución de tendencias y materiales. Los pañuelos de seda y la manta de lana, otros iconos.

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