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Nuevo caso de corrupción

El ex director general de Vaersa implica a Cotino en las irregularidades

Felipe Espinosa asegura a la juez que el exconseller y expresidente de la sociedad pública estaba al tanto de las nóminas y facturas hinchadas

El ex director general de Vaersa, Felipe Espinosa, implicó ayer al exconseller Cotino en las irregularidades que investiga la titular del juzgado de Instrucción número 15 de Valencia. Espinosa, que fue arrestado el miércoles, aseguró ayer a la juez que Cotino como conseller de Medio Ambiente y presidente de Vaersa (entre 2009 y 2011) estaba al tanto de que algunas nóminas y facturas estaban hinchadas. El caso se empezó a investigar después de que un sindicato denunciara cobros irregulares por complementos de productividad en la nóminas de algunos trabajadores por valor de medio millón de euros.

Los investigadores sospechan que el supuesto fraude en la entidad puede superar los dos millones de euros. Simó fue puesto en libertad el mismo miércoles y ayer no testificó como imputado por un delito de malversación. La policía también arrestó en la operación al director general de Vaersa entre 2007 y 2011, Felipe Espinosa, que ayer fue puesto a disposición judicial. Espinosa sí declaró y quedó en libertad e imputado por un delito de malversación.

Espinosa declaró en profundidad y dejó malparada a la Generalitat Valenciana. El ex director general explicó que las supuestas irregularidades se produjeron en la etapa anterior. El exdirectivo imputado aseguró que las irregularidades denunciadas eran conocidas por el consejo de administración de Vaersa que presidía Juan Cotino como conseller de Medio Ambiente. Además, también responsabilizó a una directiva de Vaersa. Un detalle que apunta a la credibilidad del testimonio de Felipe Espinosa es que ha testificado a pesar de que la juez mantiene el secreto de las actuaciones. Los abogados siempre aconsejan a sus clientes que no declaren en estas circunstancias porque desconocen qué pruebas puede haber en contra de ellos.

El que sí se acogió a su derecho a no declarar fue el director general Enrique Simó. Una parte de la investigación se centra en la compra de una serie de vehículos todoterreno por valor de 1,4 millones de euros en el año 2010 durante la dirección general de Espinosa. Vaersa supuestamente adquirió con los 1,4 millones de euros 65 vehículos sin mediación de concurso público. Hasta entonces los vehículos se contrataban mediante la modalidad de «leasing» por 500.000 euros con los que se cubrían las reparaciones.

Asesorías jurídicas

Otra parte fundamental de las pesquisas son las supuestas irregularidades en la contratación de asesorías jurídicas externas a pesar de que Vaersa podía recurrir a los servicios de la Abogacía de la Generalitat. Vaersa abonó 655.153 euros en dos años a un grupo de asesorías jurídicas sin mediar concurso público y «sin previa formalización contractual». El gasto en letrados privados no se limitó a los años investigados sino que Vaersa llegó a pagar dos millones de euros a siete despachos de abogados en seis años, según admitió la empresa en un documento interno suscrito por el responsable de gestión financiera.

Fuentes próximas a la Administración pública explicaron que Enrique Simó ha acabado en los últimos meses con estas prácticas heredadas del equipo anterior. La policía intervino en el registro domiciliario de Simó una tableta con información de su trabajo. Los agentes acudieron por error el miércoles a la sede de Vaersa en el Cabanyal que el lunes fue trasladada a la avenida de las Cortes Valencianas. Espinosa y Simó no pueden salir del país y deben comparecer periódicamente en los juzgados.

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