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Educación Infantil

Robótica desde la cuna

Los niños de 3 a 5 años del colegio concertado Santa María de Ontinyent aprenden inglés con un pequeño robot

Robótica desde la cuna Fotos de perales iborra

Trabajar la robótica desde Infantil como un recurso educativo para aprender inglés. Esta es la innovadora apuesta que ha puesto en marcha este curso el colegio diocesano Santa María de Ontinyent. «Para los niños de 3 a 5 años esta forma de aprender inglés es entretenida y motivadora, y ha despertado mucho interés en los alumnos porque es algo nuevo y diferente», explica Andrés Navalón, jefe de estudios de este centro concertado de la capital de la Vall d'Albaida.

El proyecto es una idea de Mila Pascual, tutora de la clase de 4 años y maestra de inglés de esta escuela parroquial. Trabajan con un pequeño y atractivo robot en forma de abeja, el Bee-bot, diseñado para que los niños de Infantil den sus primeros pasos con la programación.

A través de un sencillo panel de mandos, los niños programan el robot para que se mueva hacia adelante o atrás, a un lado o a otro, y así «adquieren conciencia del espacio», detalla Pascual. «Les dije que solo sabía hablar en inglés con el fin de que vayan verbalizando y adquiriendo competencias en esta lengua», apunta.

Perder el miedo a equivocarse

Los alumnos trabajan en pequeños grupos de forma cooperativa. De esta forma, prosigue Pascual, «adquieren normas de juego, dialogan entre ellos para llegar a una solución, pierden el miedo a equivocarse y se autocorrigen, pues hay una autoevalución entre iguales que es inmediata». «El aprendizaje es aprender de los errores, y es básico que el niño acepte que se que ha equivocado y que no se enfade por ello», añade.

La dificultad en la programación del robot va aumentado según la edad. Así, en 3 años los escolares dan tres indicaciones de dirección al Bee-bot: adelante (forward), atrás (backward) y en marcha (go). Los de 4 años ya lo programan para que haga giros en forma de L a la izquierda (left) o a la derecha (right), mientras que los de 5 años aprenden a que el robot pueda seguir avanzando tras los giros.

El robot se mueve sobre tapetes en forma de damero, muchos de ellos diseñados por Mila Pascual, con dibujos de formas geométricas de colores, partes del cuerpo y de la cara, objetos de la clase o imágenes los miembros de una familia, animales... El reto es lograr que el Be-bot se desplace a la casilla con el dibujo de la palabra que la maestra les ha dicho.

Orientación espacial

Así, a la vez que trabajan vocabulario en inglés están aprendiendo los números en este idioma, pues deben contar las casillas al programar el robot. También mejoran la noción espacial (adelante-atrás) y la lateralidad (izquierda-derecha), «algo que es clave, pues la orientación cuesta mucho en estas edades », cuenta la profesora.

Además de lograr captar la atención del niño, lo que se traduce en una adquisición más rápida de vocabulario en inglés, el proyecto del Colegio Santa Maria ha conseguido «aumentar la autoestima de los pequeños, pues ellos son los maestros del robot», asegura Pascual

Navalón dice que la idea de este centro de 300 alumnos es que la apuesta por la robótica como vía para dinamizar el aprendizaje en inglés «no se quede en Infantil, pues queremos aplicarla también en primer ciclo de Primaria con robots más complicados de programar y, poco a poco, llevarla al resto de niveles».

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