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Podemos, el elemento más incómodo

Las primeras rondas de negociación han alimentado la desconfianza del bipartito e incluso de EU con los morados

Podemos entraba en la reunión de ayer como el elemento incómodo, el que más palos pone en la rueda de la negociación, a juicio del resto de participantes. Aunque nadie es totalmente inocente en una operación con tantos vectores, existen varios elementos que ayudan a la desconfianza de los interlocutores de PSPV, Compromís e incluso EUPV. El primero es el hecho de que quienes están en la mesa de diálogo no son los que tendrán que respaldar luego al gobierno en las Corts. El candidato de Unides Podem, Rubén Martínez Dalmau, político debutante que no acaba de generar confianza en sus presuntos aliados, no discute con los emisarios del resto de partidos sobre el programa del nuevo gobierno y su estructura, aunque sí es la principal voz morada a la hora de opinar luego sobre los contactos.

La propia forma de ser de Podemos, partido nacido del descontento con la política tradicional, conduce además a procedimientos internos de difícil encaje con una negociación a varias bandas y sobre la que pesa el cronómetro, pues debería estar zanjada antes del día 12, la fecha de la investidura de Ximo Puig como president.

Está además la relación con su aliado interno, EU, que genera sus propias tensiones. Podemos no quiere una mesa de diálogo a cuatro, sino que intenta una voz conjunta y única para Unides Podem en los asuntos trascendentales.

Ha sucedido en los últimos días a la hora de tratar la parte del nuevo gobierno que estaría liderada por la confluencia de izquierdas. Los socios dieron por hecho que EU tendría una cartera si Unides Podem se queda con dos y a los negociadores morados les pareció una injerencia en una decisión que compete a las dos partes de la candidatura.

Las declaraciones en las Corts en la mañana de ayer de Martínez Dalmau dan cuenta del grado de tensión en las últimas horas. Y de las dificultades internas también.

Dijo el candidato y portavoz en la Cámara en relación a las negociaciones para el Botànic II que quienes están poniendo «algún obstáculo son justamente el PSPV y Compromís, que no están de acuerdo con algunas de las medidas principales para cambiar la vida de la gente» que proponen ellos, y lamentó la falta de «altura de miras». Unides Podem tiene claro, afirmó Dalmau en declaraciones recogidas por Europa Press, que están «para hacer una política diferente, no para repetir los mismos vicios de la vieja política, basada muchas veces más en ver quién se sienta en una silla o cómo se puede hacer alguna cosa para que tal persona esté contenta».

Los socios reprueban en privado el que consideran «doble lenguaje» del candidato morado, ya que en las negociaciones han usado como argumento la visibilidad de su grupo. El secretario general de Podemos y uno de los negociadores, Antonio Estañ, rechazó que «se tenga que hablar de obstáculos». Manolo Mata (PSPV) replicó: «A lo mejor es que hay un Podemos y, además, Dalmau».

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