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"Continúa sin ejecutarse ninguna actuación que resuelva los vertidos"

El exceso de nutrientes en el agua, especialmente el nitrógeno y el fósforo, impide la flora acuática

Panorámica, desde la Albufera, de la ciudad de València con la Sierra Calderona nevada al fondo. | LEVANTE-EMV

Panorámica, desde la Albufera, de la ciudad de València con la Sierra Calderona nevada al fondo. | LEVANTE-EMV levante-EMV. València

Los guardas de espacios naturales, coordinados por la técnica especialista en calidad de aguas, realizan un seguimiento a lo largo de todo el año. Tanto en la laguna, con medidas de parámetros hidromorfológicos, fisicoquímicos y biológicos en puntos de muestreo, como en las acequias de los arrozales durante determinadas épocas del año. Tres son los puntos básicos que se analizan: salinización, plaguicidas y eutrofización.

Esta última es una de las consecuencias de los procesos de contaminación orgánica producidos por un exceso de nutrientes en el agua, principalmente nitrógeno y fósforo. «Situación que provoca un crecimiento masivo de fitoplácton que a su vez incrementa la turbidez del agua impidiendo el crecimiento de macrófitos y pérdida de biodiversidad», explican los técnicos. Aunque los indicadores mostraron las cifras más bajas en contaminación desde 1996, en 2019 volvió a darse la hipertrofia.

«Se ha de continuar incidiendo en las principales causas de aportación de contaminantes al lago», explican. «Por desgracia un año más continúa sin ejecutarse ninguna actuación encaminada a resolver los vertidos de aguas residuales», se refleja en la última Memoria de Gestión de l’Albufera.

Muestras de 40 puntos

En total, se toman muestras en cuarenta puntos, entre el lago, la marjal, las principales acequias, los puntos de vertido de las depuradoras y en los Ullals. Los nitratos son más abundantes en las acequias y barrancos situados al Oeste.

Destaca el de Beniparrell, con concentraciones mucho más elevadas en los últimos años y cuyo origen podría ser las aguas subterráneas. El fósforo y amonio son muy elevados en las acequias del norte por las entradas de los afluentes de las depuradoras y las residuales no tratadas.

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