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Seis municipios fusionan sus policías con el pueblo vecino para ampliar los servicios

Dolores, Daya Vieja y Daya Nueva también se han interesado en la puesta en práctica de este modelo

Policías locales
ante el Ayuntamiento
de Simat.  levante-emv

Policías locales ante el Ayuntamiento de Simat. levante-emv

Ya son nueve los pueblos de la Comunitat que han conseguido o han comenzado los trámites para unificar su servicio de Policía Local con el municipio vecino con el objetivo de mejorar la atención optimizando recursos humanos y materiales.

La última sinergia aprobada por la Dirección General de Seguridad y Emergencias (quien se encarga de dar luz verde a estas iniciativas desde 2017, cuando la competencia pasó de ser del Gobierno central a ser autonómica) ha sido la de Simat y Benifairó, que, a partir de ahora, recibirán una atención policial con los recursos humanos asociados.

El acuerdo entre los dos municipios no supone, sin embargo, la fusión total, sino que cada uno mantiene su independencia administrativa, aunque, a efectos prácticos, unen sus plantillas para que ambas localidades se beneficien de un mejor servicio, tal como informó ayer Levante-EMV.

El binomio de la Safor se ha sumado a Cox y Granja de Rocamora (la Vega Baja) y a Alcàntera de Xúquer y Càrcer (la Ribera Alta), que ya unieron sus recursos policiales antes del año 2017, cuando la autorización dependía del Gobierno central.

De hecho, los dos municipios de la Ribera Alta fueron pioneros en este modelo, que ha dado buenos resultados desde el primer momento. Además, Dolores, Daya Nueva y Daya Vieja, en la Vega Baja, se han interesado en este modelo, aunque, según fuentes de la dirección general, todavía no han comenzado los trámites.

Pero, ¿cuáles son los beneficios de este modelo en los municipios donde se ha aplicado?

El alcalde de Càrcer, Josep Botella, cuenta que desde el año 2017, cuando consiguieron asociar la Policía Local del pueblo con la de Alcàntera de Xúquer, «hemos pasado de cubrir un 70 % del tiempo al 100 %, es decir, dar servicio 18 horas en dos turnos de mañana y tarde, aunque todavía no tenemos servicio de noche».

En definitiva, apunta el mandatario, «hemos doblado efectivos con los mismo recursos, pasando de tener tres policías en cada pueblo, a tener seis para los dos», explica. Una unión que en el caso de Simat y Benifairó permitirá también tener servicio las 24 horas del día, incluido el nocturno, del que no disponía hasta ahora.

Las competencias se respetan

Fuentes de la Dirección General de Seguridad y Emergencias coinciden y apuntan que esta fórmula consigue que «las plantillas se amplíen aunque sigan siendo de cada ayuntamiento, las competencias municipales, por otra parte, se respetan pero en la práctica, los policías de cada municipio trabajan juntos de forma operativa».

Josep Botella, a este respecto, reivindica que las Administraciones autonómicas y nacionales «deberían poner más facilidades para mancomunar las dos entidades policiales» y acabar de asociar a las dos policías en una.

En este sentido, explica que aunque los efectivos actúan de forma conjunta, en la práctica, en el ámbito administrativo, son dos entes diferenciados, lo que dificulta, según apunta el alcalde de Càrcer, «la gestión y cohesión de los dos cuerpos de policía».

Así, el alcalde apunta a los servicios mancomunados como una fórmula que mejoraría la coordinación. «El agua y la potabilizadora está mancomunada y es un sistema que permite dar servicio a todos los pueblos y que cada uno aporte lo correspondiente», dice.

Sin embargo, en lo que respecta a la Policía Local «la ley no permite esta asociación administrativa». Por lo que invita a los órganos del gobierno autonómico y central a flexibilizar estas permisiones pues, al final, «son para mejorar el servicio».

Por otra parte, Rubén Alfaro, presidente de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), aplaude la iniciativa y opina que «aunar esfuerzos para coordinar vigilancia es positivo para hacer eficientes los recursos». Además, pone el acento en los beneficios para los pueblos pequeños «a veces se ven con limitaciones e incluso algunos tienen grandes extensiones de término municipal que son necesarias abordar, todo depende de la idiosincracia de ambas localidades que, al ser vecinas, suele ser parecida».

Por eso, apunta que desde la federación «deseamos que vengan más siempre que sea para mejorar», pues «los municipios tienen esa libertad dentro del marco de la ley y si mejora los servicios públicos, este modelo es un ejemplo de buena práctica», apunta el presidente.

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