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La derecha se sube a la ola de Ayuso desde el primer minuto

Jornada de depresión en los dos bloques

La derecha se sube a la ola de Ayuso desde el primer minuto

La derecha se sube a la ola de Ayuso desde el primer minuto

Una decena de veces resonó ayer en la tribuna de las Corts el lema «comunismo o libertad». Tan simple como efectiva ha resultado la consigna con la que la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha barrido a sus rivales en las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid que la derecha valenciana en bloque trató ayer de hacerla suya para aprovechar la ola madrileña.

La jornada no invitaba a la euforia en el bloque de la derecha ni tampoco en la izquierda. Isabel Bonig entonaba un discurso con sabor a despedida hacia un destino aún desconocido pero lejos de la presidencia del PP valenciano.

Los suyos en Madrid han forzado su retirada para dejar el camino abierto a su virtual sucesor, el presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón. Y el adiós de la que ha sido lideresa seis años sobrevolaba en el hemiciclo, mucho más que el triunfo de Ayuso.

Ciudadanos tiene pie y medio en el camino hacia su irrelevancia o algo peor, su desaparición como proyecto político. Y Vox ha visto frenado en Madrid su avance electoral y no será necesario para que Ayuso forme gobierno.

Tampoco a la izquierda le ha ido mucho mejor en la jornada electoral madrileña. La contundente derrota ante Ayuso supone un golpe para el Gobierno de coalición y por tanto para los socialistas y el adiós de una de las figuras más relevantes del último quiquenio, Pablo Iglesias, deja huérfano al sector que ahora lidera el Podemos valenciano con Pilar Lima al frente. Un día, por tanto, para la depresión colectiva en el pleno de las Corts.

Solo Compromís se felicitaba por el resultado de su socio, Más Madrid, una formación homologable a la coalición valenciana, con la que los valencianistas se han coaligado, y que ha superado en votos a los socialistas .

Puig: «Libertad pero sin ira»

La sesión de control a Puig, probablemente la última de Bonig como portavoz del PP, tuvo ese hilo argumental, el de «comunismo o libertad» que también utilizó Vox e incluso deslizó Ciudadanos. El presidente respondió que la Comunitat Valenciana es uno de los territorios más libres que existen y llamó a una libertad «pero sin ira», parafraseando una canción que se convirtió en icónica en los años de la transición en defensa de los valores democráticos».

«Libertad o comunismo, ruina o prosperidad», reiteró Bonig para asegurar que hay dos modelos distintos de gestionar, el que ha salido triunfante en Madrid y el que representaría el Botànic.

Con esas mismas ideas, Bonig aseguró que el Consell ataca la libertad en todos los ámbitos, desde el educativo, lingüístico, empresarial o incluso el derecho a la propiedad privada.

Mientras, entre los socialistas, el triunfo de Ayuso llama a la reflexión, no tanto por el resultado sino por la forma en la que se ha producido, con un discurso que da a entender que solo hay libertad en Madrid.

«Es un aviso para todos, Salvini también arrasó en Italia con esta forma de hacer política y cabeza fría porque tenemos dos años para reaccionar», señaló el síndic, Manolo Mata.

Bonig también hizo balance de estos años y aseguró que el PP ha estado al lado del Consell en los peores momentos de la crisis, pero no ha encontrado la misma respuesta en Puig porque este lo que buscaba realmente era la rendición del PP, lo que no se producirá nunca, aseguró la aún presidenta de los populares.

A la misma consigna de «comunismo o libertad» se sumó también la ultraderecha de Vox. La síndica, Ana Vega, aseguró que tras el triunfo en Madrid ha comenzado la «expulsión del socialismo y del comunismo de las instituciones». Y se refirió a Pablo Iglesias, que ha anunciado su abandono el política: «las ratas son las primeras en abandonar el barco e Iglesias se ha ido como lo que es: un llorón», remató.

«A Iglesias lo han matado»

Mientras, la síndica de Unides Podem, Pilar Lima, utilizó una parte de su intervención para tratar de rendir un tributo a la figura de Pablo Iglesias. La portavoz aseguró que al exvicepresidente del Gobierno «lo han matado» igual que la derecha lo que hecho con los servicios públicos a través de las políticas neoliberales en Madrid.

«No se va porque quiere o por cambio de ciclo o por derrota. Se va porque lo estamos matando día a día. Madrid hoy está triste. Ha ganado el trumpismo», aseveró Lima. Según la síndica de Unides Podem, Iglesias se va como el político más acosado de la historia de la democracia.

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