Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Veinteañeros a la cola vacacional

«Esperaba que este verano fuese mejor que el anterior»

Dos jóvenes planifican las vacaciones de verano pendientes de la cita de Conselleria. | EDUARDO RIPOLL

Dos jóvenes planifican las vacaciones de verano pendientes de la cita de Conselleria. | EDUARDO RIPOLL

«¿Qué vas a hacer este verano?». «No lo sé». Esta conversación lleva repitiéndose varias semanas entre algunos grupos de veinteañeros que han priorizado la vacuna al plan vacacional. La mayoría está pendiente de tener las dos dosis. Sin embargo, a una semana de que comience agosto, los precios suben y los ánimos se enfrían al ver que las restricciones no van a suavizarse.

«Sinceramente, esperaba que este verano fuese mucho mejor que el anterior», lamenta Sonia López, una joven de 29 años que pese a recibir la primera dosis de Pfizer el próximo martes no tiene claro lo que hará durante sus vacaciones. «El verano pasado me daba más miedo salir que este, por eso que pensaba que en 2021 iba a poder viajar». Trabaja como tramitadora procesal en un juzgado y asegura que ha ahorrado durante la pandemia. Sin embargo, los planes son limitados. «Lo que me gastaba antes en viajes, ahora me lo gasto en salir a comer y a cenar. Pero no se disfruta igual con toque de queda. Hasta que no tenga la vacuna todos los planes están en el aire. De hecho, no me he cogido las vacaciones». Asegura que le hubiese gustado ir a Italia. Si hace alguna escapada en agosto será de «última hora».

A diferencia de ella, Ana Muñoz, una maestra de Primaria de 28 años, acaba de reservar un viaje de tres semanas a Grecia. Estaba a la espera de que su pareja, Miguel (34), recibiera una de las dosis de la vacuna. La incertidumbre le ha costado un 20% más en el coste del viaje. «A estas alturas quedaba poco entre lo que elegir», explica respecto al precio de los billetes de avión y los hoteles. A pesar de ello, no se arrepiente. «El verano ha cambiado a mejor. Hemos pasado de pensar que nos íbamos a quedar todo un mes con restricciones y sin viajar a ningún sitio a poder irnos tres semanas a un país que queríamos visitar». Ella podrá subirse al avión gracias al pasaporte covid. En cambio, su pareja tendrá que presentar el resultado de una PCR negativa. «No queríamos irnos a ningún sitio sin estar vacunados. Está claro que cuando sales te expones al virus, pero al menos estamos más tranquilos», señala.

Como Sonia, Arnau Martínez, de 27 años también se quedará este verano en València. Antes tocaba en una orquesta de música, pero ahora está en el paro a causa del virus. «Mi único objetivo ahora es trabajar y esperar a que mejoren mis expectativas, que ahora mismo son muy limitadas». Asegura que de haber podido salir de viaje, se hubiese ido a los Pirineos.

Cambio de planes

Pese a que algunos no tienen plan, otros no han dejado de cambiar de un viaje a otro con tal de adaptarse a la situación sanitaria. Es el caso de Jorge Domingo, de 28 años. En un principio iba a hacer el Camino de Santiago con un amigo, pero el aumento de contagios le hizo cambiar de idea. Hacer el Camino es un plan muy sociable, lo que ahora puede verse como un riesgo. «Lo suyo es hacerlo para conocer gente. Además, la ruta conlleva tener que dormir en albergues junto a otra gente, y con el aumento de contagios no es una buena idea. Además, no me siento del todo seguro si no estoy vacunado», asegura.

En su lugar, los dos harán una ruta en coche. Recorrerán Navarra y el País Vasco durante 20 días. Un viaje contemplativo y de convivencia entre dos amigos que todavía tienen que esperar más para cumplir las expectativas de un verano que no llega.

Compartir el artículo

stats