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"La vacunación se tendría que haber acelerado en los pueblos"

Tres municipios con la inmunización de sus habitantes al 100 % reconocen la «tranquilidad» de tener a su población vacunada, donde la edad media se situa en 70 años

Niños y niñas menores de 12 años juegan en Vallanca, en una imagen de archivo. | FERNANDO BUSTAMANTE

Niños y niñas menores de 12 años juegan en Vallanca, en una imagen de archivo. | FERNANDO BUSTAMANTE

Los pueblos con menos de 1.000 habitantes encaran septiembre mucho más tranquilos que hace un año, o que hace tan solo dos meses. Hoy, varios municipios de la Comunitat Valenciana cuentan con el 100 % de sus residentes vacunados contra la covid-19. Una circunstancia que el frenesí de los tiempos no ha hecho asumir con mucha facilidad, pero que hace doce meses se antojaba como una arcadia. Vallanca, Benagéber, Calles y Camporrobles han cumplido con el calendario de la vacunación y el verano ha sido mucho más distendido, con la mayoría de su población, residente o veraneante, vacunada.

Ahora bien, el agradecimiento no está exento de crítica. Los 133 habitantes con los que cuenta Vallanca (solo un centenar es residente) han seguido los tiempos y pautas marcados por la Conselleria de Sanidad para ser vacunados, pese a que en una sola jornada podrían haber sido vacunados todos. Es más, «en dos semanas se podría haber inoculado a toda la comarca del Rincón de Ademuz, somos algo más de 2.000 habitantes», señala Ruth Sánchez. Aunque en un primer momento las dosis llegaban con cuenta gotas y se destinaban a los mayores, cuando la vacunación pasó a ser masiva se podría haber acelerado en los habitantes de esta área. Solo hay ocho niños entre 12 y 18 años en el municipio.

«En los pueblos todos nos relacionamos con todos. Yo veo a mis padres todos los días, y me cruzo con los niños y niñas en las calles. No nos relacionamos por grupos, por lo que ha sido más difícil y preocupante proteger a los mayores de los que no estábamos vacunados», asegura.

La distribución e inoculación fue eficiente: los más mayores, por encima de 80 años, fueron vacunados en el propio consultorio de Vallanca, a donde los profesionales sanitarios accedían para evitar el desplazamiento de los más mayores. El resto se vacunó en el centro de salud de Ademuz.

La media de edad tanto en Vallanca como en Benagéber es de 70 años. En el municipio serrano, el alcalde Rafael Darijo (PSPV), asegura que están vacunados «al 150 %», ya que no hay menores de 12 años. De hecho, el residente más joven cuenta con 17 años y fue vacunado hace semanas.

«En un primer momento, en diciembre, los coordinadores sanitarios nos dijeron que se barajaba la vacunación de pueblos enteros, pero nunca llegó a concretarse», asegura.

En cualquier caso, Darijo cree que no habría cambiado demasiado la situación. Afortunadamente, los casos que se han dado en ambos municipios han sido muy esporádicos y fácilmente aislables. En Vallanca se contagiaron dos familias y no salió de ese núcleo; en Benagéber sucedió lo mismo y el mayor brote que tuvieron implicó a ocho personas, todas del mismo entorno familiar.

Ahora, los alcaldes de estos municipios con una edad media muy elevada esperan atentos las novedades respecto a la vacuna. ¿Habrá tercera dosis? «Suponemos que será como la gripe, todos los años nos vacunaremos. En Benagéber, el 70 % de la población tiene más de 70 años, así que nos importa saber qué va a suceder», señala el primer edil.

En Calles, también en La Serranía, la alcaldesa Consuelo García, reconoce que el miedo ha imperado en el último año, sobre todo antes de que comenzaran a repartir las primeras dosis. «Fue lento, después cogió velocidad, pasamos mucha angustia porque si el virus llegaba a Calles, podía ser horrible», señala. Aquí también fueron algunas familias las que se contagiaron y la transmisión se frenó al momento con su aislamiento. De hecho, en los tres municipios el verano se ha desarrollado «con casi total normalidad».

Sin datos oficiales

La plena inmunización de estos municipios la confirman los primeros ediles porque saben quién es cada uno de los residentes con los que habitan. Sin embargo, en Sanidad -por protección de datos- no pueden facilitar la relación de personas que se han vacunado y las que no, por lo que nunca puede alcanzarse el 100 % de tranquilidad, como apuntan los alcaldes.

Además de los que han declinado vacunarse, en Camporrobles, con una población de más de un millar de habitantes, la alcaldesa Inma Alemany recuerda que también hay personas que no se han vacunado al haber pasado la covid-19 recientemente, tal como marca el protocolo de Sanidad.

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