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Los centros de FP podrán diseñar su oferta educativa para facilitar la salida laboral

Los 15 CIPFP existentes cuentan con un nuevo decreto que regula su organización y funcionamiento, además de darles mayor autonomía

Estudiantes de FP, en uno de los laboratorios del CIPFP Blasco Ibáñez de València. | M.Á.MONTESINOS

La oferta de Formación Profesional crece curso tras curso a través de los centros públicos, concertados y privados. Además de los ciclos formativos que se imparten en los colegios de titularidad privada y los institutos públicos de Secundaria, también es clave la red de Centros Integrados Públicos de FP (Cipfp), que ofertan exclusivamente estos estudios, con un amplio abanico tanto de grados de formación inicial como FP para el empleo. En algunos casos, superan el millar de estudiantes.

En total, son 15 repartidos por la Comunitat Valenciana y esta semana han estrenado su propio reglamento de Organización y funcionamiento (ROF), a través de un nuevo decreto del Consell ya en vigor.

De estos 15 centros, un total de 14 fueron creados el verano de 2009 —el primero, oficialmente, el de la Costera— a los que en 2016-17 se les sumó el CIPFP Valle de Elda. No obstante, a pesar de haber pasado más de 10 años, los centros no contaban con un marco normativo propio que desarrollara su organización y funcionamiento, al tener necesidades y caracteríscas que no se dan en centros de Secundaria.

Según el decreto conjunto de las conselleries de Educación y Economía —pues también entran los centros dependientes de la Administración Laboral—, el objetivo es «mejorar la calidad» de los CIPFP existentes y los de nueva creación «para satisfacer las necesidades formativas de la ciudadanía actualmente», además de dotarlos «de herramientas para la adecuación de la oferta normativa de una manera ágil acorde a las exigencias actuales».

Entre otros aspectos, el nuevo decreto —aprobado en el pleno del Consell el pasado 3 de diciembre y publicado ayer en el DOGV—, regula la estructura de organización y gestión de estos centros; los órganos de gobierno y participación social y sus funciones; el desarrollo de nuevos órganos de coordinación, así como aspectos relativos al modelo de gestión económica, al funcionamiento y a su evaluación.

Departamentos flexibles

Entre las novedades, los CIPFP no tendrán departamentos rígidos como los IES, sino que esto se flexibiliza y a partir de una estructura básica podrán crear departamentos según sus necesidades y las horas con las que cuente el profesorado. Así, los equipos directivos podrán hacer propuestas innovadoras o que se ajusten más a su realidad que,siempre que esto sea validado por los consejos sociales.

Según Educación, la nueva regulación supone «un modelo muy avanzado» que dará a los centros «más autonomía para organizar su oferta educativa y acreditación profesional». Entre los deberes que se detallan para los CIPFP se indica que deben «fomentar la interrelación entre el sistema formativo y el entorno productivo; así como facilitar el acceso de los jóvenes al primer trabajo por medio de una oferta formativa de calidad».

Estos están integrados —junto a otros agentes sociales— en los consejos territoriales de FP que se están creando en diferentes comarcas valencianas.; y el Consell también ha anunciado la construcción de nuevso CIPFP, como el de Gandia.

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