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María Blasco: "He dedicado más de 30 años a investigar los telómeros y aún me emociona"

La bióloga molecular, referente en estudiar la relación entre el acortamiento de estas estructuras del cromosoma y el cáncer y otras enfermedades degenerativas, es investida Honoris Causa por la VIU

La científica alicantina María Blasco, investida doctora Honoris Causa por la VIU. Fernando Bustamante

Vivir más, pero no para buscar la inmortalidad sino para vivir mejor, con menos de esas enfermedades como el cáncer que están directamente relacionadas con envejecer. Este es uno de los principales objetivos de las investigaciones de la bióloga molecular María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, CNIO y por los que ayer fue reconocida con el título doctora Honoris Causa por la Universidad Internacional de Valencia, VIU, en un acto solemne celebrado en el Palacio de la Exposición.

"He dedicado más de 30 años de mi vida a los telómeros y aún me emociona trabajar en este campo", reconocía la alicantina en su ponencia (trufada de referencias artísticas y de mitos griegos) en la que ha explicado la base de sus investigaciones sobre estas estructuras del cromosoma y su relación con enfermedades como el cáncer o el alzhéimer.

"Los telómeros son una estructura especial que se va acortando conforme vivimos, es como el plástico que hay al final de un cordón de un zapato y que es esencial para que el ADN no se deshilache. Ahora sabemos que la velocidad a la cual se acortan está determinada por los genes, pero también por cómo vivimos y que las personas con los telómeros más cortos van a tener mayor riesgo de enfermedad" al haberse acelerado en ellos el envejecimiento celular.

Este conocimiento de cómo funcionan los telómeros y la "fábrica" que los genera, la telomerasa, está sirviendo para llevar adelante varias investigaciones como "prevenir diversas enfermedades degenerativas entre ellas la fibrosis pulmonar" o cómo la terapia con telomerasa podría ser útil "para las secuelas de la covid ya que hemos visto que en pacientes de covid-19 más severa tienen los telómeros más cortos y sería posible quizá que estuvieran contribuyendo a secuelas como las fibrosis renal y pulmonar", apuntaba Blasco.

Cercenar la inmortalidad de las células de cáncer

Y, por supuesto, también en cáncer. "Aunque está relacionado también con el envejecimiento tiene un rasgo único: las células del cáncer tienen capacidad de vivir de manera inmortal porque activan su telomerasa y mantienen los telómeros jóvnees. Estamos intentando estudiar cómo destruir los telómeros para destruir la enfermedad".

Pese a los avances, Blasco recordó que aún no se ha conseguido "acabar con las grandes enfermedades de nuestra socieadad" que están relacionadas con el envejecimiento y que, en los próximos años se van a multiplicar "debido a esta extensión de la vida" porque vivimos cada vez más pero seguimos envejeciendo como el mito griego de Titón".

Referencia paras las mujeres en ciencia

Blasco, que suma este reconocimiento a los múltiples premios que ya acumula, recibió los elementos distintivos del doctorado Honoris Causa (el birrete, la medalla, el anillo o los guantes) de manos de la rectora de la VIU, Eva María Giner, y en presencia de la consellera de Innovación y Ciencia, Carolina Pascual. Giner aseguró que Blasco "representa perfectamente lo que los latinos querían decir cuando acuñaron la expresión Honoris Causa. Por causa de honor". La rectora puso en valor el trabajo de Blasco pero también su figura como referente para las mujeres en ciencia: "ha traspasado todas las barreras, que es líder pionera y que es ejemplo y espejo para todas las mujeres científicas".

En el acto participó también como "madrina" de Blasco, la investigadora y directora del Centro de Investigaciones Príncipe Felipe, Deborah Burks que la presentó como una persona "inteligente, creativa, curiosa, determinada, libre y reflexiva, fascinada por la biología molecular y por cómo funciona la vida, ilusionada por mejorar nuestra salud y nuestra vida". Para Burks era "una gran satisfacción" ejercer de su madrina por "mi admiración personal que siento por su trayectoria científica, gestora e intelectual, por sus impresionantes aportaciones en el conocimiento y tratamiento del cáncer y otras patologías relacionadas con el envejecimiento y por su compromiso con la igualdad de género y por su gestión de excelencia y por visibilizar la importancia de la investigación básica".

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