Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Comercios valencianos ponen en duda el límite de la temperatura

Los representantes de grandes distribuidoras en la Comunitat Valenciana creen que los 27 grados no generan una situación «confortable» para los clientes | «La mayoría de los negocios ya están siendo eficientes»

Jose y Lidia, en el Restaurante Las Brasas. JM López

Temperaturas de calefacción y refrigeración limitadas a 19 grados en invierno y 27 grados en verano, cierres automáticos en las puertas o escaparates apagados a partir de las 22 horas. Estas son algunas de las medidas que aprobó el lunes el Consejo de Ministros en un decreto ley para reducir el consumo de energía y que afectan a edificios de las administraciones públicas, establecimientos comerciales, espacios culturales o infraestructuras destinadas al transporte de personas. Un paquete de acciones que ha generado "rechazo" en los representantes del comercio de la Comunitat Valenciana. 

"No se pueden establecer medidas que van a acabar afectando al normal desarrollo del negocio sin consultar a los sectores afectados", afirma a este diario Rafael Torres, presidente de la Confederació del Comerç, Servicis i Autònoms de la Comunitat Valenciana (Confecomerç-CV). Desde la entidad, señalan la "falta de diálogo y conocimiento del sector". "La mayoría de los negocios ya están siendo eficientes, porque nos va la factura energética en ello. Procuramos encontrar el equilibrio entre la rentabilidad y la eficiencia, es decir, entre el ahorro de costes y que el local sea agradable, también para los trabajadores", destaca.

El límite de las temperaturas de calefacción y refrigeración a 19 y 27 grados respectivamente, que se empezará a aplicar siete días después de su publicación en el BOE ayer y que estará en vigor hasta el 1 de noviembre de 2023, ha sido una de las medidas que más debate ha provocado. Para Lidia, trabajadora del Restaurante Las Brasas, esta norma "no tiene sentido". "Nosotros lo tenemos a unos 24 grados, porque de otra manera no se nota en la sala. Los aparatos son antiguos y no podemos cambiarlos", apunta. Para hacer frente al aumento de los costes, ya había reducido el uso del aire acondicionado a las horas de los servicios. "El sector hostelero siempre es el más afectado y no paran de ponernos trabas. Nos están ahogando cada vez más", añade.

«Nos adaptaremos»

En la joyería Valerio Palop, Pascual explica que hasta ahora mantenía la refrigeración en 25 grados, pero ya están probando a subirla un punto. "Los 27 grados creemos que son un poquito altos, pero nos adaptaremos", declara. 

Asimismo, la responsable del salón de belleza ‘World of Beauty’ comenta que en su caso el aire acondicionado es necesario durante todo el día en verano. "Tengo un salón grande al que todo el día da el sol, si no lo pongo los clientes se mueren de calor", confiesa Alba. Es el mismo caso para Mónica, empleada de la zapatería Sambori, que considera que los 27 grados no son suficientes para enfriar el espacio. "Estaríamos igual que en la calle, la gente no entraría", indica.

En este sentido, el Gobierno también ha previsto dejar exentos a determinados establecimientos de la obligatoriedad de limitar la calefacción y refrigeración, entre ellos, centros sanitarios y de formación, peluquerías, lavanderías o gimnasios. Benjamín, de Beito Peluqueros, explica cómo con los secadores, sobre todo en verano, la temperatura del local sube. Por eso, mantienen el aire acondicionado «para que la gente pueda estar a gusto».

Respecto a otras acciones, como el apagado del alumbrado de los escaparates desde las 22 horas, ya estaban siendo aplicadas por la mayoría. «Nuestro escaparate se apaga siempre por la noche y, ahora, al mediodía también y se encienden automáticamente cuando volvemos», detalla Enrico, empleado de la inmobiliaria Inmocuattro, quien añade que ya desde hace tiempo «se intenta ahorrar porque los precios están subiendo y no desperdiciar nada». Muchos, además, cuentan ya con cierres automáticos en las puertas de acceso para impedir que se queden abiertas permanentemente y así no perder energía, una mejora que tendrá que hacerse realidad antes del 30 de septiembre en los locales.

Todos coinciden en una cosa: el impacto de la subida del precio de la luz o el gas está pasando factura. «Prácticamente se han duplicado todos los recibos», reconoce Benjamín. En 'Word of Beauty' han pagado tres veces más. «Nosotras tenemos todo enchufado, trabajamos con aparatos eléctricos», señala. Lidia admite que están teniendo que «pelear para mejorar la tarifa energética». 

Contribuir a mejorar el ahorro

Para las grandes distribuidoras este paquete de medidas no ha sido una sorpresa. «Nuestras empresas con carácter general hace mucho tiempo que estaban implementando medidas de eficiencia energética. El exagerado incremento de los costes energéticos nos obliga a intentar contener el consumo y, aún así, nuestras facturas están subiendo de manera exponencial», asegura Joaquín Cerveró, portavoz en la Comunitat Valenciana de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged).

El alumbrado del escaparate o el sistema del cierre de las puertas era algo que ya llevaban a cabo. De nuevo, el punto que suscita más dudas es el límite de la temperatura. «Entendemos que los 27 grados distan mucho de ser una temperatura confortable cuando estás en una tienda moviéndote o en un probador», apunta. Cerveró recuerda que el grado de humedad en la Comunitat Valenciana es muy elevado y, por tanto, la sensación térmica es «mucho peor». 

También van a estudiar la norma en términos de seguridad y salud de los trabajadores y trabajadoras. «Tenemos que contribuir entre todos a mejorar el ahorro energético, por los compromisos políticos con Europa, pero sobre todo porque desde el punto de vista de los costes es necesario», destaca.

Por su parte, la Ciutat de les Arts i les Ciències anunció ayer que empezaba a aplicar la gran mayoría de las medidas del plan de ahorro energético. Entre ellas, los edificios apagarán su iluminación a partir de las 22 horas, se fijarán las condiciones de climatización establecidas y se suspenden los encendidos especiales de carácter social para dar prioridad a la rebaja del consumo, tal como informaron ayer.

Compartir el artículo

stats