Más de 2.500 nuevos casos de epilepsia cada año

La Comunitat Valenciana registra 9,04 casos por cada 1.000 habitantes, mientras que la incidencia nacional es de 8,43 diagnosticados

Solo el 30 % de los pacientes manifiesta pérdidas de conocimiento con convulsiones

En España, la epilepsia afecta a unas 400.000 personas.

En España, la epilepsia afecta a unas 400.000 personas. / ED

Lluís Pérez

Lluís Pérez

Más de 45.000 valencianos y valencianas conviven con la epilepsia, una dolencia que anualmente suma 2.500 nuevos casos. Son las cifras que reveló ayer la Sociedad Española de Neurología (SEN) con motivo del Día Internacional de la Epilepsia. La cifra es inferior a los últimos datos oficiales difundidos por la Conselleria de Sanidad -datan del año 2019, cuando presentó el Plan para la Atención a la Epilepsia en el Sistema Sanitario Público de la Comunitat Valenciana- que elevaba el número hasta las 53.605 personas, aunque también cifraba en dos millares y medio los nuevos diagnósticos cada año.

Según los datos de la SEN, la incidencia de epilepsia en la Comunitat Valenciana es de 9,04 casos por cada 1.000 habitantes; una cifra ligeramente superior a la media nacional, que se sitúa en 8,43 epilépticos por cada millar de habitantes, con 400.000 personas con esta patología. En cuanto a las cifras globales, 50 millones de personas están diagnosticadas de epilepsia, con 2,4 millones de nuevos casos cada año. Las cifras globales se mantienen estables con el paso de los años, aunque "es previsible que se incrementen en los próximos años a medida que vaya envejeciendo la población", comenta el Dr. José Miguel Láinez, jefe de servicio de Neurología del Hospital Clínico de València.

La enfermedad -la cuarta enfermedad neurológica más común y la segunda más atendida en Urgencias- afecta, principalmente, a la ciudadanía mayor de 60 años -un 30 % de los mayores de 80 años padecen esta dolencia- y, también, a los niños -alrededor del 10 % de ellos están diagnosticados- aunque puede comenzar a manifestarse a cualquier edad. A pesar del aumento anual de los casos, las cifras totales se mantienen estables. Desde la SEN, explican que se debe a dos motivos: una alta incidencia en las personas mayores, que fallecen cada año; y a que es una enfermedad que puede remitir en algunos casos. "Cuando se llevan varios años libres de crisis, se dejan de contabilizar", explican.

Dificultad de diagnóstico

La epilepsia es una enfermedad proclive a ser confundida con otras dolencias, por lo que desde la SEN estiman que "hasta un 25 % de las crisis pueden pasar inadvertidas o no ser bien identificadas por pacientes, familiares o incluso el personal sanitario", explica el Dr. Juan José Poza, coordinador del estudio sobre la epilepsia. A pesar de que la creencia generalizada es que la epilepsia tiene como síntoma principal la pérdida de conocimiento unida a las convulsiones, el Dr. Poza evidencia que "sólo se produce en el 30 % de los pacientes". De hecho, hay otras evidencias físicas más comunes como la falta de respuesta a los estímulos, la desconexión con el entorno o movimientos anormales en algunas partes del cuerpo.

¿Qué papel juega la cirugía en el tratamiento de la epilepsia?

Redacción

En adición, la dolencia comparte algunos síntomas con otras enfermedades por lo que se produce un alto número de falsos positivos, cercano al 18 % de los casos. Se confunde con migraña, trastornos del sueño, ictus o, mayormente, con síncopes de origen psicógeno. Por eso, una fuente de información imprescindible es "tener el testimonio de las personas presentes durante el episodio porque son las que pueden contar cómo ha sido", argumenta el Dr. Láinez. Otra metodología para evitar los diagnósticos erróneos es la monitorización de los pacientes con pruebas de imágenes, como el encefalograma, para "descartar problemas secundarios" o asegurar "que no haya zonas del cerebro irritadas o que estén acompañadas por otros fenómenos clínicos":

Cómo convivir con la epilepsia

¿Es posible convivir con la enfermedad? Desde la SEN, explican que siete de cada diez personas diagnosticadas con epilepsia pueden "controlar adecuadamente la enfermedad", pero es "fundamental" tener acceso al tratamiento adecuado y evitar, así, otras consecuencias. Entre los tratamientos más habituales están los fármacos antiepilépticos -se están incorporando grandes avances en los últimos años-; una metodología que, como relata el Dr. Láinez, "frena las zonas del cerebro donde se generan los ataques". Y añade que, con el tratamiento adecuado, "se puede controlar entre el 70 y el 80 % de los casos". Eso sí, hay algunos casos "más resistentes", en los que es necesario combinar varios medicamentos.

Por ejemplo, entre la mitad de los adultos, la epilepsia va asociada a otros trastornos psiquiátricos o neurológicos, como la depresión (23 % de los pacientes), ansiedad (20 %) o, incluso, otras como artritis, demencia o digestivos. Entre los menores, entre tres y cuatro de cada diez ven afectada su capacidad intelectual por la epilepsia.