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El Mirador

una caja prudente y leal a su ser

Pese a que la Generalitat gobernada por el PP «no ha obrado esfuerzos» con el fin de reparar el exterminio del sistema financiero valenciano que perpetraron los cargos puestos por dicho partido, ni «ha sembrado razones para que Caixa Ontinyent pudiera crecer y ocupar nuevos espacios», tal y como espetaba en este diario Jesús Civera el pasado 27 de febrero, acontece, sin embargo, que los datos que ofrecía la entidad ese mismo día no dan lugar a ningún género de dudas, por su contundencia: «Caixa Ontinyent gana cuatro veces más en el ejercicio de 2014», titulaba una noticia que tiene muchas connotaciones positivas para los ontinyentins, pero también para esa «taca d'oli», el de su ámbito de expansión, las Comarcas Centrales Valencianas, cuya progresión, a la vista de la tendencia, todos los indicadores apuntan que va a ser una constante en el futuro próximo. La constatación inmediata se ratifica con la apertura de tres nuevas oficinas, dos de ellas en Valencia ciudad, con el fin de atender con mayor solvencia a una clientela ascendente, debido al clamoroso vacío financiero para los valencianos que han dejado las Bancaixa y CAM. Y es que, como abogan diversos analistas, «los beneficios dan confianza», circunstancia que se produce con el aumento del 37,76% del beneficio de Caixa Ontinyent, que genera un efecto multiplicador inequívoco.

Los efectos colaterales positivos que se desprenden de mantenerse, desde Ontinyent, la única caja en la península a la vieja usanza, son cada día más alentadores para las gentes residentes en su ámbito de servicio. Y no solo de cara a las economías domésticas, de autónomos o pequeñas empresas, sino que, sin duda, las inversiones en la Obra Social de esta caja van a seguir siendo la joya de su corona. En las dos últimas décadas, los torticeros gobiernos del PP han venido empujando para que, Caixa Ontinyent, supliera su papel en lo tocante a inversiones sociales en su ámbito. Este hecho se ha puesto en evidencia en casos como la Residencia para Discapacitados Psíquicos de Ontinyent, aún pendiente de ponerse en servicio. En el ámbito cultural, se hacía público hace poco el mecenazgo de la Orquestra Simfònica Caixa Ontinyent, amén de la programación que sostiene C. O. en su Centro Cultural o la de decidida colaboración con las tres universidades de su ámbito de actuación.

Pero el «numantinismo» de Caixa Ontinyent, sustentado en la fidelidad a una filosofía leal y prudente, se ha forjado en los momentos de mayor zozobra y temporal, al hacer prevalecer los principios fundacionales de la Previsora. Sus dirigentes han vencido tentaciones y cantos de sirena, procedentes mayormente desde el mismísimo Palau de la Generalitat. Como cuando Zaplana movió hilos para involucrar a Caixa Ontinyent en ese parque temático ruinoso que es Terra Mítica, muchos de cuyos corruptores están hoy imputados. José Luis Olivas también estuvo tentando al anterior presidente, Rafael Soriano, pero el sentido común frenó el suicidio. También el actual presidente Alberto Fabra jugó a las marionetas para colocar al frente de la entidad a uno de los suyos en el último proceso electoral de la entidad, pero el tiro le salió desviado y resultó elegida una persona de concordia, Antonio Carbonell.

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