Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

parece una promoción

cuarto partido de liga para el Olímpic de Xàtiva. Casi más importante que jugarnos una promoción de ascenso; parece que sea una eliminatoria. Demasiado pronto para tener ya esta presión porque, este domingo, todos se juegan mucho. Se lo juegan los futbolistas y el entrenador. Tal vez ha merecido el grupo más suerte en los resultados, pero la realidad es que tenemos un cero patatero en su casillero y el propio entrenador ha hablado del «cuarto partido de liga» como aquel en el que se verá «l equipo que quiero», dice. No le pueden fallar, no puede fallar.

Se la juega también el presidente, Ricardo Matéu, porque si bien el precio de los pases se aprobó en asamblea, lo que le exime de una responsabilidad directa, no sé si está preparado para asumir una cuarta derrota en liga. Queda mucha liga, claro, pero perder sería casi como aceptar que la parcela deportiva no funciona. Y en eso sí que ha de asumir su responsabilidad como máximo dirigente.

Y luego está Anuj Gupta, que ha llegado a Xàtiva con el mismo discurso de hace un año: éxitos, turistas, todo controlado y futuro esperanzador. Pero los hechos no le avalan de momento. Su credibilidad está bajo mínimos. Me temo que su sueño de un equipo "indio" en Xàtiva no será aceptado por los aficionados que, pese a todo, siguen estando con el club. La realidad es que, en la primera quincena de septiembre como estamos, y ya nos preguntamos si los jugadores han cobrado o no. Y la respuesta se la pueden imaginar...

A todo esto, el Crevillent, el rival que nos visita, también tendrá algo que decir. Viene a lo suyo, que es lo que le toca hacer a cualquiera: fastidiar al rival. Así que este domingo, en La Murta, no hay un partido cualquiera. Nos jugamos algo más que tres puntos.

Compartir el artículo

stats