17 de enero de 2020
17.01.2020
Tradiciones

La Foguera más grande del mundo se derrumba en Canals

La pira se desplomó sobre un edificio adyacente unas dos horas después de que empezase a arder, sin provocar daños personales

16.01.2020 | 23:24
La Foguera más grande del mundo se derrumba en Canals
Desplome de la foguera de Canals en plena combustión.

Una Foguera histórica tuvo lugar anoche en Canals, aunque por unos motivos que no hubieran deseado sus vecinos. La pira se derrumbó sobre uno de los edificios adyacentes cuando pasaban unos minutos de las once de la noche, obligando a las dotaciones de bomberos a actuar para evitar males mayores. No hubo que lamentar daños personales.

Pasaban cuatro minutos de las nueve de la noche cuando el párroco de Canals, Emili Úbeda, salía de la iglesia al son de las campanas y le prendía fuego a la traca con su cirio pascual. A continuación, eran los festeros y festeras de Canals quienes le añadían el fuego de sus antorchas. Poco a poco, la inmensa masa de gente que se agolpaba frente al monumento se fue retirando, a medida que subía la temperatura por la combustión de la inmensa pira. La Foguera más grande del mundo, la de Canals, ya estaba en llamas, y centenares de personas eran testigos de uno de los momentos más destacados del calendario festivo del territorio.

Con sus pequeños momentos únicos, todo el protocolo había transcurrido siguiendo la tradición de todos los años. Sin embargo, unas dos horas después del inicio de la Foguera, la base derecha de la pira, desde la iglesia parroquial, cedió, i los troncos que aún ardían cayeron estrepitosamente sobre la fachada del edificio junto al templo. Por primera vez desde que los asistentes tenían uso de memoria, la Foguera de Canals había caído.

Afortunadamente, no hubo que lamentar ningún daño personal. El perímetro trazado alrededor de la hoguera cumplió con su cometido. Luego, la rápida intervención de bomberos y Policía Local de Canals minimizó los daños sobre la casa afectada e impidió que el fuego afectase al interior. Con todo, la de ayer, al final, fue una Foguera histórica.

Las fiestas valencianas del fuego cuentan inherentemente con ese trance agridulce por el que las llamas consumen en horas lo que ha sido el trabajo de varias semanas. En el caso de la Foguera de Canals, el perfecto cono de pinos empezó a levantarse el 1 de enero. En catorce días, alrededor de 100 toneladas de leña, veinte más que el año pasado fueron apiladas hasta que, el pasado lunes, un último naranjo coronó la construcción, bautizada este año Puça protegida. Con todo, al contrario de lo que ocurre las fiestas josefinas, la quema de la Foguera no supone el broche final a las festividades sino una invitación a continuar, durante dos días más, con los actos y el ambiente de devoción festiva que caracteriza a la localidad.

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