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Ontinyent descarta que proteger Cantereria de las riadas afecte al Patrimonio

El objetivo es desbloquear el proyecto

El bario de Cantereria baixa donde se centra la actuación, durante el temporal Gloria. | PERALES IBORRA

El escrito emitido por la dirección territorial de Cultura que en junio puso en cuarentena la ambiciosa intervención proyectada en Ontinyent para regenerar el barrio de Cantereria y prevenir nuevas inundaciones ya tiene respuesta por parte del ayuntamiento de la localidad. Un extenso informe elaborado por el estudio de arquitectura externo Vetges Tu i Mediterrànea, SLP descarta cualquier tipo de afección de las obras sobre elementos protegidos o de valor histórico en el entorno, una de las razones que condujeron a la división de Patrimonio de la Generalitat a frenar momentáneamente la autorización los cambios en el ordenamiento planteados por la corporación municipal hasta obtener más información complementaria. La réplica al requerimiento llega en forma de un documento que analiza uno por uno, de forma individualizada (como pedía el departamento autonómico), todos los inmuebles cuyo derribo se contempla en el marco del plan, ligado a una inversión de 3,2 millones de euros.

El informe de la Conselleria de Cultura puso el foco en la cercanía de dos elementos con protección integral situados a escasa distancia del ámbito de actuación, el Lavadero y el Matadero Municipal, ambos inscritos en el Inventario Sectorial de Etnología. Sin embargo, el estudio arquitectónico refleja de modo explícito su situación sobre el mapa para dejar claro que ninguno de los dos sufrirá alteraciones sensibles. Más bien al contrario: se beneficiarán del impacto positivo del nuevo parque proyectado en el borde fluvial y de la regeneración del río.

Entorno renaturalizado

En el caso del Lavadero, el informe concluye que su presencia y significación se verá realzada con los cambios propuestos, que lo integrarán en un nuevo recorrido urbano «de gran valor cultural, ambiental y paisajístico» que, atravesando el río, lo conectará con el edificio recuperado del Molí Descals y su estructura hidráulica, también protegido por el Plan General de Ontinyent, formando un conjunto etnográfico vinculado al sistema tradicional del agua en la localidad.

Por otro lado, el matadero municipal pasará a estar rodeado de un entorno renaturalizado, una vez desaparezcan los edificios inmediatos de la hilera vecina de Cantereria baixa. El espacio volverá entonces a parecerse al que fue desde el momento de su construcción en 1893 hasta los años 70, cuando comenzó a crecer la presión urbanística sobre los bordes del río Clariano. Ante la hipotésis de que en un futuro se plantee una rehabilitación que dote al edificio público de un uso diferente y complementario al parque que se construirá en su entorno y a la ribera recuperada del río, el estudio augura un enclave «de gran riqueza» como «espacio central emblemático para la ciudad».

El proyecto de Cantereria, impulsado por el consistorio de Ontinyent, la Generalitat y el Ministerio de Transición Ecológica, obliga a modificar el Plan General de la localidad y contempla la demolición de las edificaciones situadas entre los números 153 y 197 de la calle que tuvieron que ser evacuadas y sufrieron múltiples daños como consecuencia de la crecida del Clariano provocada por la DANA de 2019.

Según el informe arquitectónico, el conjunto de inmuebles no reúne las condiciones para formar parte del núcleo histórico tradicional de Ontinyent: los edificios se construyeron en los años 50 y 60 con una baja calidad arquitectónica, sin seguir ningún estilo homogéneo ni de materiales, ni de tipos constructivos, ni de altura. Por eso, se considera que no existe una especial relevancia ni interés patrimonial que justifique su protección. La actuación apuesta por la restitución de la configuración anterior del cauce y la riberas del río como espacio natural. Ahora falta que Patrimonio la autorice de forma definitiva.

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