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Plan de choque en Ontinyent para evitar más derrumbes en el casco antiguo

El consistorio actuará de emergencia y por su cuenta en los inmuebles en riesgo de caída al detectar graves peligros para las personas - El decreto busca eliminar trabas y descarga en Patrimonio las consecuencias si frena las intervenciones

Viviendas en mal estado de conservación en el barrio de la Vila de Ontinyent. | PERALES IBORRA

El goteo de derrumbes que está sacudiendo al casco antiguo de Ontinyent como consecuencia de las abundantes lluvias de esta primavera ha encendido las alarmas en la localidad ante el temor a que acontezca un desenlace trágico. El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez ha decidido activar un plan de choque que faculta al ayuntamiento a ejecutar derribos y apuntalamientos de emergencia en los inmuebles con un mayor riesgo de caída solo con que la Oficina Técnica Municipal lo estime conveniente. La medida busca «salvaguardar la vida y la integridad de las personas y los bienes» en un intento por liberar las habituales trabas administrativas que ralentizan las actuaciones en los barrios históricos, dada la demora de los permisos de Patrimonio y de los propietarios de las viviendas, que a menudo no responden a los requerimientos.

Un informe de la Policía Local de Ontinyent advierte de una «situación de peligro y máxima alerta» por el defectuoso estado de conservación de diversos edificios. Sin embargo, desde el gobierno municipal lamentan el «retraso de los trámites» por parte de la conselleria competente y han solicitado reiteradamente a la dirección general de Patrimonio una visita inmediata y que facilite los trámites con urgencia.

El decreto del plan de choque declara como inmuebles objeto de actuaciones inmediatas aquellos en los que la Oficina Técnica aprecie «signos evidentes de peligro inmediato de caída» por hundimientos parciales, desplomes de tejados, deterioros ostensibles, desprendimientos o por amenaza de derrumbe de las fincas contiguas. En estas casas el consistorio podría practicar derribos parciales o totales cuando no haya otra solución, a partir de un informe del personal técnico. La resolución habilita a todos los departamentos municipales a aplicar el trámite de actuación administrativa de emergencia para poder contratar la ejecución de las obras de apuntalamiento o derribo necesarias y actuar en las zonas afectadas, lo que incluye la asignación del crédito que haga falta para financiarlas sin más trámites.

Remitido a Patrimonio

El decreto ha sido remitido a Patrimonio para que este departamento sea consciente de que el consistorio va a intervenir de urgencia ante el «peligro extremo» de derrumbes. El Ayuntamiento de Ontinyent descarga en la conselleria las consecuencias de una posible contraorden que desemboque en una inacción o en la obligación de mantener algún edificio en ruinas pese a su mal estado, circunstancia que -según insiste el documento- podría «acabar en una caída o hundimiento con daño para las personas o bienes».

El consistorio aclara que el plan de choque municipal «no pretende desatender la regulación de los bienes protegidos ni la conservación del patrimonio, ni desconocer el derecho de propiedad», sino que «se fundamenta en la adopción de medidas imprescindibles para evitar cualquier daño en las personas, visto que podrían producirse pérdidas humanas». Actuar sobre un edificio protegido en ruinas sin permiso de Patrimonio puede terminar en una acusación por delito contra el patrimonio. Pero la resolución municipal remarca que la primera responsabilidad de la alcaldía es intentar garantizar que los vecinos no sufran ningún daño por la caída de inmuebles. También recuerda que, entre las competencias del alcalde, figura la adopción de las medidas necesarias y adecuadas en acaso de catástrofe o infortunios públicos. «Ninguna normativa puede estar por encima del riesgo de causar daños a vidas humanas», apostillan fuentes municipales para defender la iniciativa adoptada.

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