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La obra inmortal de un compositor silenciado

El bocairentí Ángel Bernat siguió escribiendo melodías en trozos de papel higiénico cuando ingresó en prisión, antes de ser fusilado en Paterna. 83 años después de su muerte, la SM Vila de Bocairent graba en un CD piezas inéditas del autor del himno de la localidad gracias a la labor de recopilación y recuperación de su familia.

El compositor bocairentí Ángel Bernat Beneyto. | FAMILIA BERNAT-SEMPERE

Solo la muerte hallada ante un pelotón de fusilamiento pudo cercenar la prolífica trayectoria musical de Ángel Bernat Beneyto. Ni siquiera encerrado tras los barrotes del presidio de la cárcel Modelo de València dejó de componer este célebre bocairentí, autor de la melodía del himno de su localidad, donde fue director de banda durante 26 años, además de panadero. Aprovechando el papel higiénico que le suministraban en prisión plasmó la partitura y la letra de una zarzuela, «¡Oh Libertad!». No perdía la esperanza de ser liberado.

Bernat, al centro consu bombardino, rodeado de músicos. | FAMILIA BERNAT-SEMPERE

Ocho décadas después de su muerte, el talento creativo de Bernat va a quedar inmortalizado en un disco de veinte piezas que la Societat Musical Vila de Bocairent —bajo la dirección de Miguel A. Sarrió— dejó grabado el pasado fin de semana en el Teatre Avenida después de dos jornadas maratonianas de 9 horas de duración.

La celosa labor de recopilación, transcripción y custodia desplegada por los descendientes del compositor durante décadas ha permitido rescatar apuntes y partituras inéditas escritas a mano que han sido interpretadas por primera vez después de una cuidadosa y ardua tarea de investigación, reconstrucción e instrumentación de los músicos Paco Belda y Vicente Enguix, encargados de los arreglos. Las piezas póstumas se estrenarán previsiblemente hacia final de año.

El futuro CD —pendiente de un trabajo previo de revisión antes de ser terminado— da cuenta de la versatilidad estilística de Bernat, puesto que incluye pasodobles, un vals y una polca para trompeta. Pero el vasto legado de quien ingresó en la banda La Nova con el bombardino va mucho más allá, puesto que por su vocación e inquietud artística se le reconoce su contribución a la difusión de la zarzuela en la Vall d’Albaida como director musical —entre 1927 y 1930— de la compañía lírica local, en la que su esposa Guadalupe Sempere participaba como cantante. También compuso obras religiosas, sainetes, música lírica, cuplés y marchas para banda, hasta conformar un repertorio de más de medio centenar de piezas documentadas, algunas de ellas desaparecidas. Tras revalidar sus estudios en el Conservatorio de Barcelona, Bernat comenzó a dirigir La Nova con solo 20 años, en 1913. Al frente de la entidad se mantuvo hasta que en 1924 pasó a coordinar la agrupación musical surgida de la fusión de las dos bandas de Bocairent.

Compromiso por la paz

La música ha corrido siempre por la sangre de los descendientes del compositor, cuyo bisnieta preside hoy la Societat Musical Vila de Bocairent. Gemma Santonja subraya la pasión de su bisabuelo por la cultura, que tuvo muy presente hasta sus últimos días, cuando siguió creando música en prisión. A algunas de las obras incluidas en la grabación Bernat no les llegó a poner nombre. Estaban inconclusas.

El himno de Bocairent lleva su sello y se estrenó en 1933 como pórtico de las fiestas de Moros i Cristians. Aunque tras la Guerra Civil dejó de interpretarse, en 1979 la corporación bocairentina lo recuperó como himno oficial.

Durante la II República, Bernat Beneyto fue primer teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Bocairent y delegado de la Junta de Enseñanza entre 1936 y 1937. Sus restos permanecen en algún lugar aún sin identificar del cementerio de Paterna, donde fue fusilado a los 48 años.Una de las piezas que compuso en la cárcel ha sido bautizada como «Concordia». Su ansia de paz se plasmó en un pasodoble que compuso en 1918 en conmemoración del armisticio de la I Guerra Mundial. También dedicó un himno a Manuel Azaña, hoy desaparecido. La música del compositor resonó hace poco en la cárcel de San Miguel de los Reyes en la que creó algunas de sus melodías en el ciclo «Música empresonada».

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