Telas que contienen mensajes de vida

La artista Gema Polanco utiliza el textil para reivindicar las injusticias

Gema Polanco.

Gema Polanco. / Nacho López Ortiz

La valenciana Gema Polanco no tuvo una infancia sencilla. De familia conservadora, ella siempre se ha considerado una rebelde defensora de sus ideales. «Se podría decir que era la oveja negra de la familia, por lo que no fue fácil. Sin embargo, yo me llevo bien con mi familia aunque no compartamos lo mismo», señala la artista. Por eso, el arte le sirvió de refugio para hacer frente a aquella situación que, sin duda, ha marcado su etapa creativa. «Nunca he podido huir del arte. Desde los 14 años hacía cosas. Rebuscaba entre los cajones para ver qué podía hacer», señala la valenciana. A modo de ejemplo, ella misma se confeccionaba su propia ropa con trozos de tela, que, posteriormente, han formado parte de su trabajo en otros aspectos. 

Un mundo por descubrir

Sin embargo, y a pesar de su niñez, ella sabía que había un mundo fuera por descubrir. Por eso, decidió trasladarse a Londres para, en sus palabras, «encontrar a sus referentes». «Necesitaba salir de aquí. Allí mi tutora me decía que podía hacer todo lo que quisiera», recuerda la joven, quien empezó a hacer algunos trabajos fotográficos

Desde aquel momento, todo lo que le rodeaba ha formado parte de sus trabajos. Reconoce que no ha sido un proceso sencillo. «Pretendo entenderme y entender a la sociedad en la que vivo», indica. Por eso, el textil le ha servido para plasmar todo lo que rondaba por su cabeza, aunque, en sus palabras, «los pensamientos y las ideas se pueden plasmar de cualquier manera, ya sea con un dibujo, con una risa, jugando con la contradicción...No hay una única válida».

De ropa a banderas

Aunque, en un primer momento, Polanco utilizaba el textil para confeccionar su ropa, decidió dar un paso más allá y crear nuevos proyectos. «Soñaba con bordar eslóganes en banderas», explica. A través de ellas, la valenciana ha bordado frases pronunciadas por sus amigos o fragmentos de canciones que le han marcado, porque, como ella reivindica, «tanto la vulnerabilidad como la fortaleza tienen mucha potencia en el arte». Algunas de ellas son «Confía, tía, confía» o «Punk just for the aesthetics» -punk sólo por estética-. 

Por eso, la artista no es capaz de definirse en un estilo en concreto. «Yo soy muchos seres, personas, tipos de estilo... Aunque tengo algunos patrones. Por ejemplo, trabajo con el azul, mezclo tradición con vanguardia, me interesa el rock, el punk... Siempre estoy buscando la evolución», señala. 

La música

Sin duda, la música ha sido su inspiración en gran parte de su obra. «La música es la que me sostiene», reivindica. Recuerda que ella se crió con la generación MTV y, por eso, los videoclips que aparecían también son una gran inspiración. «Cojo todo lo que me genera la música y, por eso, quiero devolver todo lo que me ha dado», señala.

Tanto la música como la reivindicación también estarán presentes en su próxima colección «Fucking Contradiction», que se presentará a finales de octubre con el diseñador Paco Pinton. «Juntamos nuestros imaginarios y fuerza para hacer una colección de moda que tiene mucho que decir, muy divertida y cósmica. El arte y el «rock» se alían en forma de moda», indica. 

Como se puede apreciar, el arte de Polanco se desarrolla en torno a diferentes temáticas. La salud mental estuvo presente hace unas semanas en la exposición «Enséñame tus profundidades y yo te enseñaré las mías».