La nueva gestión de la Marina puede dejar la ciudad sin conciertos multitudinarios

El ámbito del contrato incluye la parcela que acoge desde 2010 actuaciones para audiencias de hasta 20.000 personas aunque el Plan Especial la reserva para uso terciario e industrial

La Ciutat de les Arts restringe cada vez más este tipo de eventos

Público en el concierto de Rosalía celebrado en la Marina Sur de València en julio de 2022.

Público en el concierto de Rosalía celebrado en la Marina Sur de València en julio de 2022. / Fernando Bustamante

Voro Contreras

Voro Contreras

La aprobación el pasado martes del pliego de condiciones para la gestión de la Marina de València puede tener unas consecuencias importantes en la escena valenciana de la música en directo.

El ámbito del contrato abarca 235.000 metros cuadrados de suelo que permitirá al adjudicatario la explotación de la zona de restaurantes de la bocana. Y también incluye dos pastillas (85.000 m2) de uso terciario-industrial de la Marina Sur donde podrá construir un varadero para reparación y construcción de barcos y en la que se permiten también usos comerciales y edificaciones auxiliares de la zona náutico-deportiva.

Tres grandes recintos

Una de estas pastillas es la parcela A-19, un espacio de 30.200 metros cuadrados en el que desde hace más de una década se vienen celebrando durante la temporada de primavera y verano gran parte de los conciertos más multitudinarios de la ciudad. 

De hecho, el conocido como Auditorio o Recinto de la Marina Sur es, junto al lago de la Ciutat de les Arts i de les Ciències -y de forma más esporádica el estadio del Levante UD-, el único espacio al aire libre con capacidad para acoger actuaciones musicales de entre 18.000 y 20.000 espectadores. La Marina Norte también tiene un espacio junto a la zona de restauración, en la que se celebran conciertos y festivales al aire libre, aunque para menos público que en el auditorio situado al otro lado del canal. 

Valencia. Concierto de Simply Red en la Marina sur del puerto de Valencia.

Valencia. Concierto de Simply Red en la Marina sur del puerto de Valencia. / Miguel Ángel Montesinos

Solo uso transitorio

Pero, por mucho que en la Marina Sur venga acogiendo grandes conciertos y festivales desde 2010, el de la música en directo es solo un uso transitorio para la parcela A-19. El Plan Especial de la Marina establece que esta pastilla de terreno situada junto a una de las zonas de amarres del club náutico y del futuro varadero, tiene como usos prioritario el industrial, el de almacén y el terciario. 

Y, según los expertos consultados por este periódico, este será su uso cuando el futuro concesionario privado de la Marina inicie su explotación. Su destino, según apuntan estas mismas fuentes, será el de acoger talleres y usos auxiliares para el servicio de varada y reparación de embarcaciones de la parcela A-20. 

Preocupación en el sector

Esta posibilidad de que València se quede sin uno de sus tres únicos recintos para grandes eventos musicales en un futuro más o menos cercano, ha despertado la lógica preocupación de los promotores locales de conciertos. 

«Consultaremos si los espectáculos que ya se hacen ahí, que son una actividad consolidada tanto en la Marina Sur como en la Norte, se van a mantener», ha señalado el presidente de la asociación de promotores valencianos MusicaproCV, Sergi Almiñana. «Y queremos clarificar también cuáles serán las condiciones para celebrar allí actividades culturales, porque los pliegos sí obligan al concesionario ha desarrollar en la Marina eventos culturales en el entorno de la Dársena», ha añadido Almiñana.

Concierto de Robe Iniesta en la Marina Sur.

Concierto de Robe Iniesta en la Marina Sur. / Germán Caballero

Los propios promotores reconocen que estaban «a la espera» de que este anuncio se pudiera producir, aunque confían que esa mención que se hace en la licitación a la promoción de los «usos culturales» en la Marina por parte del concesarionario de su explotación permita mantener este espacio como sede de conciertos multitudinarios. 

Escasez de grandes eventos musicales

Si no fuera así, València podría enfrentarse a un futuro a corto o medio plazo con escasez de grandes eventos musicales.

Cabe recordar que el otro gran espacio de la ciudad para este tipo de actuaciones -la Ciutat de les Arts i les Ciències- empezó el pasado año a restringir su programación musical por las quejas de los vecinos de la zona ante las molestias de desplazamiento y especialmente ruidos que provocan los festivales. 

A día de hoy, los únicos eventos musicales confirmados en 2024 junto al Museu de les Ciències son el Love the 90’s, el Festival de les Arts y el BigSound. Todos ellos se han programado en junio y en el caso del BigSound con una jornada menos que en ediciones anterioers. En la Marina Sur únicamente hay, de momento, un concierto anunciado (el de Maná el 13 de junio) y el festival Latin Fest el 13 de julio.

Valencia VLC festival Bigsound concierto de Manuel Turizo

Valencia VLC festival Bigsound concierto de Manuel Turizo / Eduardo Ripoll

La solución también pasa por la APV

El otro gran evento musical programado hasta ahora en València para 2024 es el concierto de Luis Miguel que tendrá lugar en julio en el Estadio Ciutat de València. Más allá de la alternativa que pueda suponer este espacio privado para que los promotores puedan programar grandes actuaciones, actualmente el sector solo dispone de la Marina Sur y la Ciutat de les Arts. Por eso, reclaman nuevos espacios para seguir trabajando en València, atraer grandes giras y ampliar festivales durante la cada vez más larga temporada de conciertos al aire libre.

Su mirada está puesta principalmente en los terrenos que la misma Autoridad Portuaria propietaria de la Marina Sur tiene en la zona de la Punta. Allí la APV pretende desarrollar una Zona de Actividades Logísticas, pero el proyecto ha sido declarado nulo por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, por lo que sigue siendo un espacio con parcelas sin ocupar y sin uso definido. Los organizadores de conciertos destacan de este espacio que puede comunicarse bien con la ciudad mediante autobuses lanzadera o incluso ampliando la red de Metrovalencia y no tiene viviendas alrededor, lo que evitaría las quejas por ruidos y horarios. En contra tiene que la APV tendría que ceder este suelo a cuya explotación no renuncia y que los terrenos están declarados como no urbanizables de protección agrícola especial que los vecinos quieren convertir en un corredor verde.