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"Hay un virus provinciano que nos erosiona, ¡y de qué manera!"

28 d’octubre de 1965

El 1965, José Vicente Mateo, un escriptor nascut a Jumilla (Múrcia) i resident a Alacant, publicava el llibre Alacant a part, en català i prologat per Joan Fuster. El llibre plantejava la singularitat alacantina dins el País Valencià i tenia l’interès afegit de ser una reflexió feta per algú de «fora», per un immigrant castellà, fortament arrelat a la ciutat i bon coneixedor dels seus problemes. Enfront de les imatges tòpiques sobre el clima, el bon caràcter i la simpatia de les seues gents, Mateo veia els alacantins dotats «d’un esperit pràctic i positiu. Un aire liberal i tolerant, de negociants i mercaders, si el qualificatiu no ha de molestar. Un sentit agudíssim de la conjuntura immediata, previngut sempre per a estar al dia, àvid de tot allò que reporte millorament i comoditat materials. Un resolt individualisme, públicament i privadament insolidari. Apoliticisme i una marcada repugnància pels assumptes de caràcter general. Pobresa d’intimitat, afectes i simpaties profundes, amb notòria propensió a manifestar-se amb esclafits sobtats i passatgers. Versatilitat i inconseqüència. Indiferència medul·lar, que se sol xifrar amb un gir vernacle: menfotisme». El retrat, encertat, aixecà una gran polseguera a Alacant, provocant nombroses discussions i polèmiques. A una d’elles, anterior a la publicació del llibre, amb Vicente Ramos –defensor de l’alicantinidad, d’una «literatura provincial» o «alicantina», diferenciada i separada de la valenciana, i del Sureste, és a dir, de la desconnexió d’Alacant del País Valencià i la seua unió amb Múrcia–, fa referència Fuster en la primera carta que publiquem. Fuster també expressa la seua preocupació per si el seu pròleg pot causar problemes amb la censura i dificultar la publicació del llibre, que finalment aparegué l’any següent. 1 de desembre de 1974 En la segona carta, nou anys després, Fuster comunica a Mateo la seua anada a Alacant amb motiu de la inauguració d’una llibreria “almogàver” (Set i mig) i li promet llibres per a la biblioteca dels Amics de la UNESCO, sufragats per la Fundació Huguet, però l’adverteix que no compte amb ell per a donar-hi cap conferència. També li diu que és molt probable que l’escriptora Maria Aurèlia Capmany vaja també a la inauguració de la llibreria. Situada al carrer Rafael Terol i gestionada per Ricard Sancho i Cèlia Ibáñez, la llibreria “Set i mig” es va convertir, durant els seus deu anys de vida (1974-1984), en un punt de referència de la vida cultural i política d’Alacant, on es duien a terme presentacions de llibres prohibits, reunions clandestines de partits, visites d’escriptors, premis periodístics... El dia de la inauguració s’hi van aplegar més de tres-centes persones i Joan Fuster hi va pronunciar unes paraules.

S., 28-10-65

Querido Mateo:

¿Cómo te van las cosas? ¿Todavía «de mal en peor»? Pocos días después de tu carta, recibí a los humanistas locales. Ellos me explicaron el detalle anecdótico de tu «picabaralla» con el insigne neanderthaloide laureado. Me hago cargo, una vez más, y ahora con mejores datos a mi alcance, de tu irritación. ¿Te hacía falta esta experiencia para «ver» el enorme abismo, la tenebrosa cantidad de estupidez, mala fe y vocación suicida, que se esconde tras la inocente palabra «provincia»? Supongo que no. Pero ahí lo tienes. La «provincia» ‑¡ay!‑ no es un área geográfica ni un tinglado administrativo, sino una auténtica enfermedad de eso que llamáis España. Hay un virus provinciano que nos erosiona, ¡y de qué manera! Tu anécdota personal ‑y la mía‑ son ejemplos modestísimos, al lado de otros realmente angustiosos, que se producen cada día, y que la insensibilidad del pueblo -de la víctima definitiva- apenas acusa. ¿Te pongo uno, de acá? Habrás oído hablar de eso de la «guerra de las naranjas». Pues mira: la prensa de Valencia no ha publicado ni un solo suelto inteligente sobre el particular. Y sólo dos o tres «no inteligentes».

«Hay un virus provinciano que nos erosiona, ¡y de qué manera!»

A excepción de algunos artículos de Ventura en revistas especializadas o privadas, el silencio ha sido absoluto. Y en el asunto anda en juego el pan de cada día (¡dánosle hoy!) de estas comarcas… Es para echarse a llorar, o a reír, o a emigrar… Bueno. No quiero infligirte mi irritación particular. Ya debes tener bastante con la tuya. Y por cierto, que espero con verdadera ansiedad la publicación de esa obra maestra del señor Ramos y P. (En «Verbo» firmaba a veces así: Vicente Ramos y P.). Aparte de que sea un plagio ‑-alabado sea Dios, si plagiase con sensatez!‑- , el hecho mismo de dar por supuesta una «literatura provincial», o «alicantina», me parece una «collonada» tan sensacional, que ya me regocijo ante la perspectiva de su lectura… No dejes de avisarme, si el libro sale a la luz… En cuanto a tu opúsculo sobre el «caso de Alicante», Ballester me dijo el domingo pasado, que estuvo por aquí, que confía sacarlo adelante. Sospecho que la culpa de la «orientación bibliográfica» negativa es de mi prólogo. Tu texto es irreprochable. O casi. Pero el casi te lo habrían perdonado, de no mediar las suspicacias que, dicho sea sin orgullo, tengo el honor de provocar. Confiemos que todo se arreglará. Esa benemérita ley de prensa que, con una condescendencia verdaderamente feudal, nos otorgará el señor Fraga, o las Cortes, o quien sea, resolverá nuestros problemas. ¡Seguro!… Me imagino que estos días, con eso del fabuloso VII Centenario del Misteri, estaréis nadando en ministros, subsecretarios y directores generales. Me pregunto qué culpa tiene el pobre Misteri para que le metan en tales berenjenales. En fin… Si las circunstancias familiares me lo hubiesen permitido, habría bajado a veros, ahora, con la excusa de asistir una vez más a la Festa y de echarle una ojeada a la Dama. Siento no poder hacerlo…

«Hay un virus provinciano que nos erosiona, ¡y de qué manera!»

Escríbeme cuando puedas. Me gustaría saber de ti.

Un abrazo

S., 1-12-74

Querido amigo Mateo:

Si hay un poco de suerte, vendré a Alicante el día 7, con motivo de la inauguración de una librería «almogàver». Supongo que nos veremos entonces. Te avanzo que no has de contar conmigo para conferencias ni nada de eso. Ni mi salud ni mi creciente y senil irascibilidad me permiten ya estos cándidos ejercicios culturales. La «Fundació Huguet» os enviará libros y algún céntimo, si lo solicitáis rápidamente. La «Fundació» está para eso. Procuraré hacerte un paquete de libros míos para la biblioteca de los Amigos de la Unesco. Y es muy posible que Maria Aurèlia acuda a Alicante el día 7.

Hasta pronto y un abrazo.

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