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Estrategia de internacionalización

La compra del banco inglés TSB elevará un 30 % el negocio internacional del Sabadell

La entidad catalana presenta una oferta preliminar de 2.400 millones por la sexta entidad británica

El Sabadell dio ayer un importante salto dentro de su estrategia de internacionalización, con la que pretende diversificar riesgos y garantizarse un puesto entre los grandes del mercado. Aunque la entidad que se quedó con el negocio de la CAM siempre había mirado a Estados Unidos y Latinoamérica como sus zonas de expansión preferente en el extranjero, la oportunidad que esperaba le ha llegado desde el Reino Unido, donde acaba de presentar una oferta «preliminar» para hacerse con el TSB por unos 2.400 millones de euros, según confirmaron ambas entidades. Se trata de una filial del gigante Lloyds que en estos momentos ocupa la sexta posición por número de oficinas en el mercado británico y que aportaría al grupo catalán unos 30.000 millones en activos.

Una cifra de recursos más que considerable y que elevaría desde el 8% actual hasta cerca del 30% el porcentaje que supone el mercado internacional en el negocio del banco. Justo el objetivo que el pasado miércoles había dejado caer su presidente, Josep Oliu, durante un almuerzo celebrado en la feria Forinvest, en Valencia. Además, las propias dimensiones del Sabadell aumentarían un 20%, desde los 163.000 millones hasta más de 190.000, lo que le permitiría dejar atrás, al menos por el momento, a su eterno rival, el Banco Popular.

La operación cuenta con el beneplácito del consejo de administración del TSB, que recomendará a sus accionistas su aceptación -Lloyds posee el 50% del capital y el resto está repartido entre inversores minoristas en Bolsa-, pero todavía quedan varios flecos por cerrar y el propio Sabadell debe decidir si formaliza su oferta antes del 9 de abril.

La relación entre ambas entidades se remonta al año 2013, cuando el banco catalán se quedó con el negocio que el británico tenía en España -una pequeña red de 28 sucursales especializada en la atención a residentes ingleses- a cambio de cederle una participación del 1,8% en su accionariado. Desde entonces la comunicación entre ambos ha sido fluida y el interés del Sabadell por crecer fuera de España, junto con la necesidad de Lloyds de desinvertir -le obliga Bruselas a cambio de las ayudas públicas que recibió al principio de la crisis- han hecho el resto.

Mercado en expansión

Para el equipo de Josep Oliu, la adquisición del TSB supondría una oportunidad única de entrar por la puerta grande en uno de los mercados financieros más dinámicos de Europa. El Reino Unido no sólo es la segunda economía del continente, también es uno de los países que mejor han superado la recesión. Con una red de 640 sucursales repartidas por todo el país, aunque con especial implantación en el área de Londres y de Edimburgo, el TSB es un banco especializado en banca comercial minorista donde el Sabadell ve importantes posibilidades de negocio, en especial con su modelo de atención a las pymes, un segmento en el que el TSB no destaca especialmente.

Lo que no quiso aclarar ayer el Sabadell es cómo piensa financiar los 2.400 millones que le costará la operación, si finalmente fructifica. Tan solo se limitó a asegurar que espera que «tenga un impacto neutro en términos de capital», lo que en el mercado se interpreta como un aviso para una nueva ampliación en los próximos meses. De hecho, el banco ya tiene previsto canjear por acciones bonos convertibles por un importe de 770 millones, lo que aún dejaría por cubrir otros 1.600 que debería buscar en el mercado.

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