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Los profesionales dicen que se paga poco por los trajes

La oferta ganadora era tan a la baja que confeccionar dos trajes y medio salía a una media de 938 euros por fallera

Esperanza Pradas ganó las dos licitaciones por presentar las dos ofertas más bajas. Con una particularidad llamativa: el de la confección de las mayores lo ganó por un céntimo. Sobre un precio estimado de contratación de 13.000 euros, la oferta presentada fue de 12.499,99 euros, por las 12.500 de Marian Indumentaria y las 12.899 de Serrano&Navalón.

La oferta para las infantiles aún fue más a la baja. Licitada en 14.000 euros, La Joia ofertó 13.000, pero Esperanza Pradas lo hizo por 11.895 euros. En total, 2.605 euros por debajo de los precios de salida.

A partir de ahí no hay más que tirar de calculadora. Por coser a cada fallera dos trajes completos y un corpiño, y aportar forros, entretelas y cintas, cobraba 938 euros más IVA. Unas cantidades absolutamente fuera de mercado.

Eso lleva a la otra parte del debate: la insuficiente dotación que, endémicamente, tiene la confección de los trajes. Los profesionales consultados coinciden en afirmar que esas condiciones son «imposibles» y que, ganando la doble licitación, se corrían serios riesgos, problemas de salud aparte, de que se llegara a tiempo.

Uno de los profesionales más conocidos del ramo, Álvaro Moliner, explica ejemplos paradigmáticos. «¿Cuanto cuesta coser un traje? 750 euros». Si por dos trajes y medio se cobran 938, las cifras no cuadran. Si además, son tanto mayores como infantiles, es ruina. «Yo hice la corte mayor en 2010 y cobré 12.000 euros. Y por entonces teníamos que poner también las puntillas. No me arrepiento de haberlo hecho. Era el aniversario de la tienda y era una forma de celebrarlo. Pero está muy lejos, lejísimos, de ser un trabajo por el que se gane dinero». Ganar un punto de prestigio y publicidad es lo más que se logra «y a veces ni eso: en mi año, ni siquiera se nos puso en los programas de las exaltaciones».

Álvaro Moliner reconocía «si queremos poner en valor la indumentaria y a nuestras representantes, tiene que haber mayor dotación». No deja de ser indicativo que siempre hay empresas decididas a hacerlo por precios a la baja. Como queda dicho, hasta cuatro de ellas optaron este año. «Y lo mismo sucede con las telas. Los precios también están totalmente fuera de mercado». Este año, Entretelares cobra 6895 euros por los dos juegos de telas de las mayores y Compañía de la Seda, 7.417. Ambas están algunos miles de euros por debajo del precio objetivo.

El presupuesto de la JCF para 2020 incluye un aumento del 12 por ciento en la partida de indumentaria. En parte para tratar de regular una partida tradicionalmente mal tratada en las cuentas.

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