El Gobierno inicia las obras de la EDAR de Torrent

La construcción de la nueva depuradora comienza con la demolición de la antigua y los movimientos de tierra  

La estación contará con un sistema novedoso que permitirá utilizar parte del sobrante como agua de riego agrícola y reducirá los vertidos al barranco

En marcha la construcción de la nueva EDAR de Torrent

Fernando Bustamante

Alfredo Castelló

Alfredo Castelló

La Confederación Hidrográfica del Júcar ha iniciado ya los trabajos para la ejecución de la nueva depuradora en Torrent. La Edar cuenta con un presupuesto superior a los 26 millones de euros y el plazo de las obras se prolongará durante unos treinta meses. 

Desde esta semana el trasiego de camiones en el lugar donde se encontraba la antigua Estación Depuradora de Aguas Residuales, junto a la carretera de Picanya, es evidente. La primera fase de la actuación comprende la demolición de la vieja EDAR, así como el movimiento de tierras para preparar el terreno para la construcción de la nueva instalación.

La vieja EDAR fue construida a finales de los años setenta, con una posterior remodelación en 1994. Era una instalación anticuada para una ciudad como Torrent, y aunque si bien gozaba de un buen estado de conservación los equipos y su tecnología estaba ya obsoletos y precisaban de una completa renovación. De hecho, la vieja instalación no disponía de tratamiento terciario y su estado actual impedía que su efluente tuviera las condiciones establecidas para su vertido a dominio público hidráulico y la reutilización agrícola.

Ahora, restan por delante dos años y medio de obras para la construcción de una EDAR moderna que permitirá mejorar el sistema de depuración, adaptarlo a las necesidades actuales del municipio y compatibilizar los procesos de tratamiento con el curso del agua en el que se descargan las aguas residuales con el objetivo de poder reutilizar parte del efluente para el riego agrícola. 

Con los más de 26 millones de euros aportados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se ejecutarán diversas actuaciones, como la construcción de un tanque de almacenamiento que reducirá el número de vertidos al Barranco del Poyo así como la adecuación del tramo final de la red de colectores de llegada a la depuradora. Además, la nueva EDAR disminuirá los impactos sobre el entorno, en especial los olores y ruidos. 

Un caudal de 18.000 m3/día

En este sentido, la futura planta mantendrá el mismo caudal nominal que la ahora derruida, unos 18.000 m3/día y con una carga de 90.000, pero con un sistema de proceso totalmente renovado y actualizado. De esta manera, una de las características más destacadas de la nueva infraestructura será la incorporación del tratamiento terciario, que permitirá reutilizar el efluente para riego, proceso que ahora no podía realizarse, satisfaciendo así las necesidades de los agricultores de la zona, integrados en el Canal Júcar-Turia.