Quart de Poblet inicia la obras de remodelación de la Plaza de la Iglesia

El proyecto, que cuenta con un presupuesto de más de 760.000 euros, incluye también la remodelación de la Cisterna Medieval, un depósito de agua histórico que fue declarado Bien de Interés Cultural

Los trabajos de remodelación de la Plaza de la Iglesia de Quart de Poblet ya han arrancado.

Los trabajos de remodelación de la Plaza de la Iglesia de Quart de Poblet ya han arrancado. / A.Q.

Abraham Pérez Coronado

Abraham Pérez Coronado

El Ayuntamiento de Quart de Poblet ha empezado este lunes las obras de restauración de remodelación de la Plaza de la Iglesia y de la restauración de la Cisterna Medieval, un proyecto que cuenta con un presupuesto de 761.000 euros y un plazo de ejecución de un año. Con el arranque de estas obras, el equipo de la socialista Cristina Mora da inicio a uno de los proyectos más importantes de este mandato cuyo objetivo principal es el de hacer de este punto emblemático de la ciudad un punto de celebraciones y de encuentro para la ciudadanía 100% accesible.

En este sentido, el proyecto contempla crear una plataforma única sin desniveles ni barreras arquitectónicas y eliminar el espacio elevado. Además, se sustituirá el pavimento actual por otro que incluya los colores de las construcciones derribadas en el siglo XX que ocupaban esta zona. Además, también se va a incrementar el arbolado, pasado de dos a doce ejemplares, con el objetivo de mejorar el entorno visual y hacerlo más sostenible.

Resolver los interrogantes de la Cisterna

En lo que respecta a la reparación de la Cisterna Medieval, un popular depósito subterráneo de aguas ubicado en el corazón del casco urbano que está considerado Bien de Interés Cultural, esta se convertirá en un centro de interpretación y museístico en el que se recreará su uso con una lámina de agua y distintos elementos audiovisuales que ayudarán a contextualizar su función dentro de los espacios hidráulicos del municipio. Para respetar sus características originales, el ayuntamiento ha optado por una intervención no invasiva basada en estudios arqueológicos. A este respecto, la instalación contará con una pasarela desde la que se podrá contemplar la lámina y tres proyectores LED ayudarán a entender la función e historia de este espacio a través de la reproducción de imágenes, textos y vídeos sobre las paredes. Toda la información estará disponible en braille para las personas con discapacidad visual y, a través de un QR se podrá acceder a una información más exhaustiva de la Cisterna.

Recreación de la Cisterna Medieval de Quart tras las obras

Recreación de la Cisterna Medieval de Quart tras las obras / A.Q.

Con este proyecto también se pretende dar respuesta a los interrogantes que existen sobre la datación de este inmueble y sus distintas fases constructivas ya que no existe quórum sobre su origen, que se podría determinar entre el siglo XI o el XIV. De este modo el público tendrá una idea más precisa de la historia de la Cisterna y transportarse al pasado a través de la iluminación, la proyección de las luces reflejadas en la superficie del agua o el sonido de esta cayendo a la cisterna. Debido a la importancia patrimonial de esta iniciativa, el consistorio ha solicitado que la misma sea incluida en la línea de ayudas procedentes del Plan de Resiliencia de los fondos Next Generation.

Un depósito para abastecer al vecindario

La Cisterna Medieval de Quart es un depósito subterráneo de agua que se llenaba una vez al año mediante el aporte de agua del Turia proporcionado por un brazal derivado de la Acequia de Quart. El objetivo de este era abastecer a los vecinos de Quart de Poblet y tardaba en llenarse entre 8 y 10 horas. El agua aquí recogida era destinada al uso y abastecimiento comunitario del vecindario. Aunque popularmente se le conoce como Cisterna Árabe, nada asegura que su fundación se diera durante el periodo andalusí.

Cisterna Medieval de Quart de Poblet

Cisterna Medieval de Quart de Poblet / LEVANTE-EMV

Las últimas catas arqueológicas realizadas en 2018 y 2020 han intentado lanzar luz sobre la cronología de la Cisterna aunque la principal dificultad se encuentra en la ausencia de documentación de archivo que acredite cualquier hipótesis. Los arqueólogos la sitúan en un momento entre los siglos XV-XVI, próxima a otras referencias que sitúan la construcción entre los siglos XIII-XIV. Además, las reformas y reparaciones que necesitó a lo largo de los siglos no ayudan en la investigación. 

Esta instalación tiene dos partes diferenciadas: el espacio para el almacenamiento del agua, y una escalera para acceder a este. En 1981, después de décadas en desuso al entrar en funcionamiento la red de agua potable, el ayuntamiento la adquirió y la habilitó como espacio para actividades culturales. Además, ese mismo año el depósito se declaró Monumento Histórico-Artístico, un reconocimiento que a día de hoy se conoce como Bien de Interés Cultural (BIC), la máxima figura de protección dentro de la normativa de nuestro país.