Solo siete municipios de tres comarcas de interior crecen en los últimos 20 años

El crecimiento vegetativo en Los Serranos, el Rincón de Ademuz y el Valle de Ayora es negativo en todos los municipios, superando en más de 100 puntos la media de la provincia.

Villar del Arzobispo

Villar del Arzobispo / German Caballero

Amparo Soria

Amparo Soria

Solo siete municipios de Los Serranos, el Rincón de Ademuz y el Valle de Ayora han crecido demográficamente en los últimos 20 años. Es un dato demoledor extraído del informe de la Generalitat Valenciana a través del Institut Valencià de Estadística donde evalúa a todos los municipios valencianos a través de seis indicadores. Uno de ellos es el crecimiento demográfico que comprendido en los últimos 20 años y en las comarcas de Los Serranos, el Rincón de Ademuz y el Valle de Ayora solo siete municipios de 33 han registrado un dato en positivo:Aras de los Olmos, Domeño, Losa dle Obispo, Pedralba, Sot de Chera, Villar del Arzobispo y Cofrentes. El resto, en negativo.

La media de crecimiento demográfico en la provincia de València es de 14,92, y solo Domeño, Pedralba y Losa del Obispo se acercan, con tasas recogidas por encima de los 20 puntos. En villar del Arzobispo el aumento de población es de un 2,17, y en Sot de Chera y Cofrentes está en el 10.

De hecho, de los 33 municipios solo Villar del Arzobispo - como capital de facto de la Serranía- aumenta su población. La oficial, Chelva, cae en un 21,95. El resto de capitales registra cifras parecidas, ya que el crecimiento demográfico en Ademuz es de -22 y el de Ayora un -5,9.

En el resto de pueblos los datos son descorazonadores, la peor tasa la registra Castielfabib (-42) seguido por Vallanca (-38) y Casas Bajas (-37). Alcublas, Alpuente, Chelva, la Yesa y Jalance también tienen sus cifras en negativo que superan los 20 puntos.

Los seis indicadores que se han analizado son devastadores en términos de despoblación para los municipios valencianos de interior. La tasa de crecimiento vegetativo en estas tres comarcas arroja un saldo negativo, es decir, ha habido más defunciones que nacimientos en los últimos años, y con mucha diferencia entre ellos. La media de la provincia de València se sitúa en 1,28, pero el municipio de Vallanca, en el Rincón de Ademuz, es de -133; en Casas Bajas,- 47,9; en Castielfabib -45 y Jalance -42.

Ninguno de todos los analizados obtiene datos en positivo si bien hay algunos municipios como Domeño donde la tasa de crecimiento vegetativo no está tan hundida, ya que registra un 1,22 o Pedralba, con -4 puntos.

La Generalitat establece este riesgo de pérdida poblacional a partir de seis marcadores, aparte del de la población (municipios con menos de 300 habitantes). Son la densidad de población, el crecimiento demográfico, la tasa de crecimiento vegetativa (la diferencia entre los nacimientos y las defunciones), el índice de envejecimiento (el porcentaje que representan los vecinos mayores de 64 años respecto a los menores de 16); el índice de dependencia y la tasa migratoria.

En cuanto al envejecimiento, la población valenciana tiene una media de 130 puntos de envejecimiento en la provincia, pero en la Puebla de San Miguel es de 2.100 puntos; 933 en Vallanca, 1.020 en Andilla y 1.450 puntos en Benagéber, los municipios más envejecidos de estas tres comarcas analizadas.