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La maleza se traga el club de Xàbia que reunió al poder en los años 70 y 80

El complejo social y deportivo El Tosalet, que inauguró Fraga en 1967, es una ruina y un polvorín

La maleza se traga el club de Xàbia que reunió al poder en los años 70 y 80

La maleza se traga el club de Xàbia que reunió al poder en los años 70 y 80

La urbanización de lujo de El Tosalet de Xàbia, inaugurada en 1967 por el entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga (fue noticia del NO-DO), no brilla como antaño. Pero es cuestión de tiempo que vuelva a refulgir. Una sentencia ha obligado al ayuntamiento a hacerse cargo de la limpieza de las calles y del mantenimiento del alumbrado. Y esta misma semana el pleno ha reservado 2,8 millones para cambiar farolas y tendidos eléctricos. Las farolas, de color verde, son del año de la picor. Y dan una luz macilenta, triste, que se aviene mal con el fulgor de los chalés de lujo. Muchos todavía conservan la estética primera, una mezcla de arcos de tosca (inspirados en los riuraus) y de puertas y rejas de aire castellano.

Pero el Tosalet mantiene un agujero negro negrísimo. En el corazón de la urbanización, hay una ruina, la del otrora selecto club social. Las pistas de tenis, de tierra batida, las inauguró Manolo Santana. Y en los salones y las instalaciones deportivas, que contaban con sauna, piscina climatizada y squash, lo más chic de la época, se relajaron influyentes políticos, empresarios y banqueros en el final de los 60, en los 70 y los 80. Aquí tuvieron chalé los poderosos banqueros Pedro Toledo y Emilio Ybarra, que, amenazados por ETA, hallaron en el Tosalet el refugio perfecto.

La maleza se traga el club de Xàbia que reunió al poder en los años 70 y 80

Del antiguo esplendor, no queda nada. El club social abraza 32.665 metros cuadrados. El abandono es total. El ayuntamiento entró hace ahora justo 5 años a desbrozar. Logró una orden judicial para limpiar la finca que, al estar repleta de maleza, ocasionaba riesgo de incendio. La factura se la pasó a la sociedad propietaria, la mercantil Club de Campo Tosalet, S. L

La maleza se traga el club de Xàbia que reunió al poder en los años 70 y 80

El club cerró en el año 2000. Ahora es otra vez una selva. Y un polvorín. Han crecido pinos por doquier, que crean una maraña impenetrable. Las buganvillas, preciosas cuando se cuidaban y que colgaban de los tejados de teja mora, se mezclan ahora con las enredaderas y estrangulan los edificios. La vegetación se ha adueñado de todo. Se ha tragado las pistas de tenis. La antigua ermita, de bancos de piedra tosca, está tomada por la maleza. Algunos grandes pinos han caído derribados por el viento. Los troncos y las ramas están secos.

El club social, en sus años dorados el no va más del lujo y meollo del poder, es hoy un fantasma. El abandono le da un aire apocalíptico.

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